Transformación en la ciclovía de Sucre: ¿Cambios reales en la gestión actual?
A inicios de este año, la ciclovía de Sucre enfrentaba críticas constantes debido a su mala condición, que representaba un riesgo para los ciclistas. Sin embargo, la nueva gestión municipal está intentando cambiar esta situación, enfocándose en una infraestructura más sostenible y en el uso eficiente de los recursos.
En los primeros meses de 2026, los tramos de la ciclovía estaban en un estado lamentable, con secciones dañadas por las lluvias y la falta de mantenimiento. Los usuarios se encontraban con plataformas colapsadas y áreas de difícil acceso, donde la señalética como cintas de advertencia y llantas se encontraba en el suelo, generando más confusión que seguridad.
El exalcalde Enrique Leaño había propuesto una solución ambiciosa que incluía la reconstrucción integral de la ciclovía, con la creación de un nuevo carril más amplio y pavimentado, que conectaría el Barrio Judicial con El Tejar. Este proyecto contaba con financiamiento y se esperaba que la licitación comenzara en 2026, con vistas a su finalización en 2027.
Con el cambio de autoridades, la gestión de Fátima Tardío ha priorizado la operatividad y la rehabilitación de la infraestructura existente. El 2 de junio de 2026, se anunció la apertura del primer tramo renovado de la ciclovía, realizado por el Área Pavimento de Vías y utilizando material reciclado, en contraste con los planes de gran envergadura de la administración anterior.
Aunque el enfoque actual busca optimizar los recursos y disminuir el impacto ambiental, los usuarios aún enfrentan problemas en la ciclovía. Recientemente, se verificó que persisten baches y tramos en mal estado, que obligan a ciclistas y peatones a realizar maniobras para sortear los obstáculos.
Si bien el primer tramo rehabilitado representa un avance, los usuarios han señalado la necesidad de ajustes en las delimitaciones hechas con llantas, que no evitan caídas debido a su desnivel. Adicionalmente, la insuficiencia de iluminación sigue siendo un reto, ya que dificulta la visibilidad nocturna y genera una sensación de inseguridad entre los deportistas.
Los vecinos expresan su deseo de que más personas utilicen la ciclovía, pero insisten en que se deben mejorar las condiciones para motivar su uso. A pesar de que la ciclovía no es del todo negativa, hay aspectos que todavía requieren atención y mejoras.