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agosto 10, 2026 2 min de lectura
Sociedad

Treinta años de Armonía: Guardianes de la avifauna boliviana

La Asociación Armonía celebra tres décadas de esfuerzos desde su fundación el 12 de agosto de 1993, gracias a la visión de Louis Jammes, un piloto francés, y un grupo de estudiantes de Biología de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM). Juntos, comenzaron un viaje para proteger la avifauna de Bolivia en un contexto donde la conservación aún era un tema emergente.

Con la formalización de su estatus legal en 1996, Armonía se ha enfocado en lograr un balance entre el bienestar humano y la protección de las aves, una misión que ha alcanzado hitos significativos, como la recuperación de la Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis), que estuvo al borde de la extinción en los años 80. En la actualidad, gracias a esfuerzos de conservación, la población ha crecido de un estimado de 125 individuos en los 2000 a cerca de 800 en 2025, un notable éxito en el ámbito global.

Rodrigo W. Soria Auza, actual director ejecutivo de Armonía, subraya que este logro no sólo refleja la tenacidad de la organización, sino también un modelo de conservación que se basa en el trabajo con comunidades locales. Este enfoque ha permitido impulsar iniciativas como la creación de la Reserva Natural Comunitaria Frente Roja, donde pobladores de San Carlos, Perereta y Amaya han tomado un rol activo en la protección y gestión del hábitat de especies amenazadas.

La estrategia de Armonía se centra en promover el turismo comunitario y la observación de aves, facilitando que las comunidades se beneficien directamente de la conservación, transformando el cuidado del medio ambiente en una oportunidad de desarrollo sostenible. Iván Pérez Hurtado, director administrativo, explica que el diálogo y la comprensión de las necesidades locales son fundamentales para el éxito de sus proyectos.

Armonía se distingue por su enfoque práctico en la conservación. Implementa proyectos de ganadería sostenible en el Beni, un esfuerzo que busca equilibrar el desarrollo económico con la protección del hábitat de las aves. Tjalle Boorsma, director de Desarrollo, enfatiza que no se trata sólo de conservar, sino de entender y hablar el mismo idioma que los agricultores y ganaderos de la región.

La historia de Armonía es también un homenaje a la perseverancia. Desde su inicio, marcado por la tragedia de perder a Ted Parker, un ornitólogo que soñó con este proyecto, hasta el presente, donde su legado vive en cada ave que vuela en los cielos bolivianos. El compromiso de Armonía con la biodiversidad y el desarrollo humano sigue siendo un ejemplo de cómo es posible coexistir en armonía con la naturaleza.

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