Devastador temporal en Brasil: Vientos extremos causan muertes y serios daños
La tarde del martes, el avance de un frente frío generó vientos que superaron los 100 kilómetros por hora, causando caos en varias localidades de Brasil. Los efectos más severos se sintieron en Rio Grande do Sul, donde los vendavales comenzaron a causar estragos, y se extendieron hasta estados como São Paulo y Río de Janeiro.
En la ciudad portuaria de Santos, un hombre perdió la vida tras la caída de un árbol, mientras que en el municipio de Sorocaba, otro fatal accidente ocurrió cuando un conductor fue alcanzado por los escombros. Además, un trágico naufragio en São Sebastião, un destino turístico en el litoral norte de São Paulo, cobró la vida de un pescador.
La magnitud del temporal obligó a cerrar temporalmente el puerto de Santos, el más grande de América Latina, así como a interrumpir el transporte marítimo de pasajeros. En Río de Janeiro, los vientos provocaron cortes de electricidad en múltiples barrios y afectaron el funcionamiento del sistema de metro y del aeropuerto de Santos Dumont.
Las ráfagas en el aeropuerto internacional de Galeão alcanzaron los 74,1 kilómetros por hora, lo que provocó desvíos en varios vuelos y retrasos. Además, se reportaron dos muertes en el barrio de Santa Teresa, donde un muro colapsó a causa del vendaval.
Los bomberos de Río de Janeiro informaron sobre la atención a 30 incidentes relacionados con caídas de árboles y rescates, y las autoridades instaron a la población a evitar salir de sus hogares innecesariamente y a mantenerse informados a través de los canales oficiales.
En Rio Grande do Sul, la Defensa Civil reportó cinco heridos y la evacuación de 149 personas debido a los daños significativos en viviendas e infraestructuras. El sistema de alerta meteorológica de Río de Janeiro prevé que las ráfagas de viento podrían alcanzar hasta 90 kilómetros por hora durante el transcurso de esta semana, lo que aumenta la preocupación por la seguridad en las áreas afectadas.
El Gobierno de São Paulo ha activado su gabinete de crisis para monitorear de cerca la situación, que se espera que continúe hasta el jueves. También se han emitido advertencias sobre la posibilidad de fuertes lluvias, tormentas eléctricas y granizo, fenómenos que podrían agravar el riesgo de inundaciones.
Según el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), se anticipa que una corriente de vientos que transporta calor y humedad se intensificará, lo que podría generar nuevas ráfagas en el sur de Brasil que superarían los 40 kilómetros por hora.