Cosett enfrenta un complejo proceso de disolución y 150 juicios laborales
El 8 de julio, durante una asamblea de socios de la Cooperativa de Servicio de Telecomunicaciones de Tarija (Cosett), se tomó la determinación de crear una comisión liquidadora que se encargará de llevar a cabo la disolución de la cooperativa. Esta comisión está compuesta por los socios Mario Castillo y Marco Batallamos, quienes tienen un plazo de 90 días para presentar un informe detallado sobre la situación de Cosett.
Mario Castillo, ex consejero de Vigilancia, comunicó a El Andaluz que la resolución de la asamblea establece que, además de los dos miembros elegidos, se debe incorporar a una persona designada por la AFCOOP, entidad que aún no ha nombrado a su representante. Castillo subrayó que es crucial que, en los próximos tres meses, se presente un diagnóstico claro sobre los activos, ingresos y deudas de la cooperativa.
En la asamblea se acordó que, tras la evaluación del patrimonio, se considerará si se liquida todo y se distribuyen los recursos entre los 17,200 socios registrados, o si se elige una alternativa, como la creación de una nueva empresa dedicada a los servicios de telecomunicaciones.
Asimismo, se aprobó que los miembros de la comisión pueden contratar profesionales, incluyendo un administrador, un ingeniero en telecomunicaciones y un abogado, para facilitar el proceso de disolución. Actualmente, la cooperativa no cuenta con un Consejo de Administración ni de Vigilancia, lo que la deja en una situación de desamparo.
En cuanto a los problemas legales, Castillo reveló que hay 150 procesos laborales pendientes contra Cosett. Se ha recibido una orden del Consejo de la Magistratura de Sucre para llevar a cabo auditorías sobre estos casos, y se busca que se suspendan los procedimientos judiciales durante el tiempo que dure la liquidación.
Por otro lado, Castillo también sugirió la posibilidad de establecer alianzas estratégicas con otras empresas, como los Servicios Eléctricos de Tarija (Setar). Plantea que, si la cooperativa tiene un patrimonio de 250 millones de bolivianos, se podría utilizar parte de esos recursos para fundar una nueva empresa que ofrezca servicios de telecomunicaciones modernos basados en tecnología de fibra óptica, lo que representaría un avance significativo en la calidad del servicio ofrecido a la población.