Nuevas disposiciones en la Ley de Inversiones ofrecen incentivos tributarios por tiempo limitado
La Ley de Inversiones recientemente aprobada introduce un régimen de incentivos tributarios y aduaneros que busca fomentar el desarrollo económico mediante la promoción de proyectos específicos. Este régimen incluye beneficios que son temporales y condicionados, divididos en dos categorías: automáticos y aquellos que requieren una calificación previa.
Según lo estipulado, los decretos supremos asociados a esta ley se limitarán a definir procedimientos y regulaciones técnicas, sin la facultad de crear nuevos beneficios fiscales o modificar lo ya establecido en el texto legal.
Uno de los puntos destacados de la ley es la exención del Gravamen Arancelario y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para la importación de maquinaria y equipos nuevos, que sean parte de inversiones elegibles. Esta exención se aplicará únicamente a bienes que no se produzcan en el país y que se utilicen directamente en los proyectos.
Se recalca que el beneficio contempla también partes y piezas especializadas indispensables para el funcionamiento de los equipos adquiridos. Sin embargo, si existen alternativas de producción nacional registradas como 'Hecho en Bolivia', las empresas deberán optar por adquirir estos productos localmente o asumir los impuestos de importación.
Además, la ley especifica que esta exención se aplicará a las importaciones realizadas hasta tres años después de que se registre el proyecto. Para acceder a este beneficio, el importador deberá registrar su proyecto y presentar una declaración jurada sobre su impacto productivo, proceso que será verificado por la Aduana Nacional con un enfoque de control posterior.
Los proyectos serán evaluados sobre un total de cien puntos, considerando aspectos como la generación de empleo, la capacidad de exportación y la innovación, entre otros. Para poder acceder al crédito tributario contra el IUE, los proyectos deberán alcanzar al menos 40 puntos en esta evaluación.
El mecanismo de incentivos prevé que los proyectos con mayores puntajes recibirán descuentos progresivos en el IUE: 25% para aquellos entre 40 y 54 puntos, 40% entre 65 y 69, 60% entre 70 y 84, y hasta un 80% para los que logren entre 85 y 100 puntos.
Es importante destacar que el crédito tributario utilizado anualmente no podrá exceder el 80% del IUE antes de aplicar el beneficio y que, en caso de que no se use en un año fiscal, no podrá acumularse para el siguiente. Alternativamente, las empresas podrán optar por un sistema de depreciación acelerada, que les permitirá reducir hasta en un 50% la vida útil fiscal de los activos elegibles.