BFC enfrenta una drástica caída en su calificación crediticia
La agencia de calificación de riesgo AESA Ratings ha reducido en tres niveles la nota de Frigorífico BFC S.A., pasando de A1 a BBB2 el 29 de junio de 2026. Este descenso se debe al incumplimiento de compromisos financieros y el uso continuo de su Fondo de Contingencia, mientras que la Gestora Pública de Pensiones no ha emitido información desde junio de 2025.
BFC, que opera bajo capitales paraguayos y brasileños, ha captado más de mil millones de bolivianos del sistema financiero nacional, a pesar de estar bajo investigación por falsificación de certificados y haber sido vetada por Rusia. La empresa se encuentra en una etapa crítica, como lo indica su reciente calificación de riesgo con perspectivas en desarrollo, lo que la coloca cerca de una categoría especulativa.
La situación precaria de BFC no es un hecho aislado, sino que se produce en un contexto de cambio de gobierno en Bolivia y una crisis social que ha impactado negativamente en su capacidad de operación y exportación. Según AESA, los bloqueos de caminos en mayo de 2026 han exacerbado sus problemas financieros.
El informe de AESA Ratings también revela que BFC actúa como garante de su matriz paraguaya, Frigorífico Concepción S.A. (FriCon), que ha sido rebajada en su calificación por límites financieros y problemas de liquidez. Esto añade un riesgo adicional a la posición financiera de BFC, que se encuentra en un ciclo de refinanciamiento y dificultades operativas.
Según los estados financieros de BFC, la disponibilidad de caja ha caído drásticamente de 216,9 millones de bolivianos en marzo de 2025 a solo 25,9 millones en junio de 2026. Asimismo, el patrimonio se ha reducido y la empresa ha reportado pérdidas acumuladas significativas en el primer semestre del 2026.
La analista financiera Edith Gálvez señala que la estructura de BFC, que antes parecía un crecimiento impulsado por deuda barata, ahora revela una dependencia de financiamiento constante y de condiciones económicas favorables, lo que se ha complicado con el cambio de contexto político y social en el país.
Finalmente, el silencio de la Gestora Pública respecto a la exposición de los fondos de pensiones en BFC genera preocupación, ya que los trabajadores bolivianos no tienen acceso a información actualizada sobre el estado de sus inversiones, mientras que el Ministerio de Economía enfrenta crisis internas que podrían afectar aún más la supervisión del sistema financiero.