Premio internacional para la conservación de ranas andinas
En las alturas de los Andes bolivianos, se encuentran especies de ranas del género microkayla, algunas de las cuales solo se conocen en áreas muy restringidas y enfrentan serios riesgos debido a la pérdida de su hábitat natural. Para abordar esta problemática, Aleida Iriarte, una investigadora boliviana, ha sido premiada con un importante reconocimiento internacional que le permitirá llevar a cabo un proyecto con las comunidades locales.
Iriarte, quien actualmente cursa un doctorado en la Universidad de Florida, fue seleccionada entre dos postulantes en la categoría de conservación de las Becas Roger Conant de Herpetología 2026, un premio otorgado por la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles (SSAR). Este fondo de $us 500 respaldará su iniciativa titulada “Gestión de las ranas microendémicas y amenazadas del género microkayla mediante la conservación comunitaria en los Andes bolivianos”.
La SSAR ha otorgado un total de 14 premios en seis diferentes categorías en este año. Iriarte ha destacado que las ranas del género microkayla son “pequeñas maravillas” que habitan a gran altitud en Bolivia y presentan altos niveles de microendemismo. Un artículo que publicó en el Museo de Historia Natural de Florida revela que varias de estas especies se encuentran en peligro crítico, mientras que otras aún carecen de información suficiente para evaluar su situación.
Importancia del microendemismo
El término microendemismo se refiere a especies cuya distribución está limitada a áreas muy pequeñas. La labor de Iriarte se centra en investigar la ubicación de estas ranas, su uso del hábitat y las condiciones necesarias para su supervivencia. Su proyecto doctoral tiene como objetivo profundizar en el comportamiento y la fisiología de las ranas microkayla para contribuir a su conservación efectiva.
En 2025, Iriarte realizó su primera visita a la base del Illimani, en La Paz, que eligió como lugar de estudio. Gracias al apoyo del Museo de Historia Natural de Florida y la Iniciativa Boliviana para los Anfibios (BAI), tuvo la oportunidad de observar ejemplares de microkayla en las cercanías de la comunidad de Totoral. Además de su trabajo de investigación, Iriarte cultivó relaciones con los habitantes de la zona, una conexión que considera fundamental para su proyecto.
Iriarte también se involucró en actividades comunitarias, participando en partidos de fútbol que le enseñaron sobre las exigencias físicas del trabajo en altitudes superiores a los 3.600 metros. Estos encuentros no solo fueron una forma de socializar, sino que ayudaron a cimentar los lazos que serán vitales para su investigación en los próximos años.
Durante su estancia, Iriarte visitó el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny en Cochabamba y la Colección Boliviana de Fauna en La Paz, donde tomó medidas y recopiló datos de ejemplares conservados. Compartió momentos con los equipos de ambos museos, incluyendo la degustación de salteñas y té, lo que refleja su enfoque colaborativo en la investigación científica.
A lo largo de este proceso, Iriarte participó en expediciones de la BAI apoyadas por un proyecto de National Geographic, que tenían como objetivo descubrir nuevas poblaciones de ranas en los Andes. Estas exploraciones abarcaron la frontera entre Bolivia y Chile y áreas cercanas a la región valluna, sirviendo como una valiosa experiencia de aprendizaje para la investigadora.
El vínculo de Aleida Iriarte con Bolivia es profundo, ya que nació en el país y su familia se trasladó a Estados Unidos cuando ella tenía tan solo cinco años. Sin embargo, sus frecuentes visitas a Bolivia han mantenido viva su conexión con el país, alimentando su interés por la conservación de la biodiversidad. Al respecto, Iriarte ha expresado: “Bolivia es rica en cultura, fauna única y hermosas áreas naturales, y estoy muy orgullosa de haber nacido allí.”
En 2023, mientras cursaba Zoología y Química, Iriarte fue galardonada con la Beca Goldwater por su destacada trayectoria académica. Este año, recibió el apoyo de la Fundación Nacional de Ciencias para continuar su investigación, con el objetivo de convertirse en investigadora y conservacionista de la biodiversidad. Su reciente premio de la SSAR marca un avance importante en su misión de proteger las ranas microkayla a través de un enfoque de conservación que involucre a las comunidades de los Andes bolivianos.