Del Castillo critica la posible extensión del estado de excepción en Bolivia
Eduardo Del Castillo, quien se desempeñó como ministro de Gobierno, expresó sus reservas respecto a la posible extensión del estado de excepción en Bolivia por un período adicional de 90 días. Según sus palabras, el Gobierno actual, encabezado por Rodrigo Paz, debería dejar de improvisar en medio de la crisis y preguntó retóricamente: "¿Para qué quieren ampliar el estado de excepción? ¿Por un tema decorativo?".
Esta crítica se produce pocos momentos después de que la Comisión de Justicia Plural de la Cámara de Diputados aprobara un proyecto de resolución que busca la ampliación del estado de excepción. Este proyecto ahora deberá ser discutido en el pleno de Diputados y, de contar con el apoyo necesario, será enviado a la Vicepresidencia para convocar a la Asamblea Legislativa, donde se decidirá sobre su posible prolongación.
El estado de excepción fue instaurado el 20 de junio como respuesta a más de 50 días de bloqueos y conflictos sociales que afectaron gravemente el abastecimiento de alimentos y combustibles en el país. Esta medida tiene una duración original de 90 días, programada para expirar el 18 de septiembre. El oficialismo argumenta que persisten sectores que podrían desatar nuevas movilizaciones, poniendo en riesgo la estabilidad de Bolivia.
La opinión de Del Castillo se une a otras críticas que han surgido en el ámbito político. El expresidente Jorge Quiroga, líder del partido Libre, advirtió que extender el estado de excepción podría postergar indefinidamente el debate sobre la reforma constitucional, ya que la normativa actual impone restricciones para iniciar cambios mientras esté vigente este régimen excepcional.
Además, Del Castillo ha intensificado sus críticas hacia la gestión de Rodrigo Paz, señalando problemáticas como la escasez de combustible y la inflación. En el mes de agosto, había instado al Presidente y a su equipo a considerar la opción de "dar un paso al costado" ante la situación actual.
La extensión del estado de excepción aún no se ha concretado, y tanto el Gobierno como la Asamblea Legislativa tendrán que justificar si la continuación de esta medida responde a una necesidad real de seguridad y estabilidad en el país, o si, como ha planteado Del Castillo, se trata simplemente de una acción decorativa.