Alarmante aumento de incendios vehiculares en Bolivia
A lo largo del último mes, las plataformas digitales y los medios de comunicación en Bolivia han difundido imágenes impactantes de automóviles convertidos en cenizas, camionetas en llamas y explosiones en estaciones de servicio. Sin embargo, aún no se han determinado claramente las causas de estos siniestros.
La situación se agrava en un contexto de escasez de combustibles y quejas sobre la calidad de los mismos. Un incidente grave ocurrió el 1 de julio en Cochabamba, donde un vehículo explotó mientras se abastecía de combustible en una estación cercana a la refinería Valle Hermoso. El suceso movilizó a los bomberos, y los testigos grabaron el momento en que las llamas consumían el automotor, lo que incluso causó daños al generador del surtidor y detuvo la atención al público. Inicialmente, se sospechó que el vehículo transportaba gasolina en bidones, lo que llevó a abrir una investigación por posible desvío de combustible.
Pocos días después, otra camioneta ardió en La Chimba, Cochabamba, poco después de abastecerse. Esta vez, el conductor, que resultó herido, llevaba en el interior dos bidones y seis botellas de combustible.
El 27 de julio tuvo lugar un incendio similar en Tarija, en la avenida Belgrano. Los vecinos intervinieron rápidamente para apagar las llamas, aunque el vehículo quedó totalmente destruido sin causar daños personales.
Expertos en mecánica han señalado que los incendios en vehículos raramente se deben a una única causa. Las fallas habituales incluyen fugas de combustible, cortocircuitos, modificaciones eléctricas no certificadas, deficiencias en la instalación de GNV, sobrecalentamiento del motor y acumulación de vapores inflamables.
Durante meses, Bolivia ha enfrentado una crisis relacionada con la venta de gasolina de mala calidad, un factor que puede acelerar el desgaste de componentes esenciales del sistema de alimentación del vehículo. Sin embargo, los especialistas advierten que la presencia de combustible adulterado no es suficiente para causar una explosión; debe coincidir con una fuga, una fuente de ignición o una falla eléctrica.
Además, se ha observado que muchos automóviles en Bolivia tienen más de veinte años y carecen del mantenimiento adecuado, lo que provoca que tengan mangueras deterioradas y conexiones improvisadas. Esto aumenta considerablemente el riesgo de incendios, especialmente en trayectos largos o en condiciones de alta temperatura.
Otro aspecto alarmante es el almacenamiento irregular de combustible en recipientes improvisados, lo que ha aumentado en medio de la escasez de gasolina. Esta práctica es considerada de alto riesgo debido a la acumulación de vapores combustibles.
Desde el cuerpo de bomberos, se recomienda a los propietarios de vehículos prestar atención a estos peligros y mantener un mantenimiento regular de sus automóviles.
Por otro lado, se ha evidenciado la falta de datos sistematizados sobre estos incidentes. Actualmente, no existe una estadística oficial que consolide los accidentes atendidos por los bomberos cada año, lo que dificulta la identificación de patrones y la implementación de políticas públicas de prevención para mitigar estos peligros.