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agosto 3, 2026 3 min de lectura
Cultura

La tradición del traje de chuncho enfrenta desafíos económicos en Tarija

A tan solo dos semanas de las esperadas procesiones por la Fiesta Grande de San Roque, los artesanos de Tarija se ven nuevamente movilizados por la confección de los emblemáticos trajes de chuncho. Sin embargo, este año la situación económica ha dejado su huella, elevando los precios a cifras que oscilan entre Bs 2.000 y Bs 3.500, dependiendo de los materiales y el nivel de detalle en los atuendos.

Don Epifanio Condori Jorge, un destacado confeccionista de trajes, explica que el incremento en los costos se debe principalmente al aumento en el precio de insumos como telas, plumas y adornos, que se han vuelto más difíciles de conseguir. "Ha subido la tela, han subido las plumas de los pavos y está difícil conseguirlas. Por eso los precios también tuvieron que subir", señala Don Epifanio.

Los precios de los trajes varían de acuerdo a los materiales: el traje de Bs 2.000 utiliza tela de piel de sirena y un turbante pequeño; el de Bs 2.500 incluye telas brillantes y más adornos; y el traje más elaborado, de Bs 3.500, presenta bordados y un turbante más grande que exige mayor cantidad de plumas.

Cada atuendo completo incluye un turbante, velo, pañueleta, ponchillo, pollerín, coderas, flecha y una caja para guardar las prendas. Aunque la tradición sigue vigente, Don Epifanio ha notado una disminución en la demanda en comparación con años anteriores, donde el movimiento era considerablemente mayor.

"Sí ha bajado. Antes había más movimiento, ahora es un poco menos", comenta el artesano, aunque mantiene la esperanza de que la demanda aumente en los días previos a la festividad, ya que muchos promesantes suelen hacer sus pedidos a último momento.

Además, su taller no solo confecciona trajes nuevos, sino que también recibe prendas usadas para adaptarlas al crecimiento de los niños o renovar ciertos detalles. Este servicio requiere de uno a dos meses de anticipación, por lo que aconseja a los clientes no esperar hasta el último momento para realizar sus encargos.

Don Epifanio también atiende a promesantes que vienen de otros países, como Argentina y España, donde hay una comunidad tarijeña que regresa anualmente para cumplir sus promesas a San Roque. Muchos piden turbantes decorados con los colores de la bandera boliviana.

Consciente de la situación económica de muchas familias, este artesano se esfuerza por adaptarse a diferentes presupuestos, ofreciendo trajes de diversos materiales y acabados, sin perder la esencia de la vestimenta tradicional. Su taller, ubicado frente al Mercado IV Centenario, se convierte en un punto de encuentro para quienes buscan cotizar, ajustar o restaurar sus vestimentas.

La confección de cada traje es para Don Epifanio una labor más allá de un simple trabajo. Él mismo fue chuncho en el pasado y comprende el profundo significado que esta tradición tiene para quienes participan en la festividad. "Estoy agradecido con mis chunchos. Es un gusto atenderlos porque yo me debo a ellos", afirma con convicción, resaltando su compromiso de preservar una de las tradiciones más emblemáticas de Tarija.

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