Surge una nueva generación de pilotos Tarqui y Careaga en el automovilismo boliviano
El Circuito Oscar Crespo, una de las competiciones más emblemáticas de Bolivia, está viviendo un momento decisivo con una nueva generación de pilotos que, con su talento y determinación, están estableciendo su legado en el automovilismo nacional.
El pasado sábado, el potosino Juan Carlos Tarqui Copa hizo historia al convertirse en el piloto más joven en ganar una categoría en el Circuito, al alzarse con el primer puesto en la clase Proto con solo 16 años. Su logro es un testimonio de la calidad y las expectativas que hay en torno a los nuevos competidores.
El domingo, fue el turno de Stefano Careaga, quien a sus 15 años se consagró en la categoría RC2, superando el récord de su colega Tarqui. Este joven piloto, que apenas había competido en su segundo Oscar Crespo, ha dado un salto internacional y actualmente participa en el Rally de España, bajo la tutela de Marquito Bulacia, reconocido piloto cruceño.
Aunque ambos jóvenes no compitieron directamente en la misma categoría, la competencia entre sus familias fue palpable en el circuito. Los Tarqui, con tres hermanos, llevaron a seis de sus integrantes al podio, destacando a Juan Carlos Jr en el primer lugar de Proto, y Ramón logrando el primer puesto en ambas categorías RC4 y RC2N. Además, otros miembros de la familia también se hicieron notar, con Néstor, Juan Carlos, Jeaneth y Jhonny alcanzando posiciones destacadas.
Por su parte, la familia Careaga, también con raíces en Potosí y Sucre, se hizo presente con un notable desempeño. A pesar de la ausencia de varios miembros, Stefano brilló en la RC2 y su hermano Mathew ocupó el segundo lugar en la misma categoría. Rolando “Chocho” Careaga, aunque quedó en cuarto puesto, estuvo cerca de hacer historia al poder haber logrado que tres hermanos se ubicaran entre los tres primeros en la misma competición.
La edición de este año del Circuito Oscar Crespo ha sido testigo de un emocionante inicio de rivalidad tanto en la pista como entre las familias Tarqui y Careaga. Este fenómeno no solo resalta el talento emergente de estos jóvenes, sino que también promete un futuro vibrante para el automovilismo en Bolivia.