Alertan sobre posible escasez de alimentos en Tarija
Los representantes del sector agrícola en Tarija han hecho un llamado de alerta este viernes, señalando que existe una creciente posibilidad de escasez de alimentos en los próximos meses. Esta situación es resultado de dificultades relacionadas con el desabastecimiento y el aumento de precios de combustible e insumos necesarios para la producción agrícola.
Dificultades en el acceso al diésel
Alexander Areco, dirigente del sector, destacó que uno de los principales problemas es el acceso al diésel, especialmente en comunidades distantes como Yunchará, que carecen de estaciones de servicio. Esto obliga a los campesinos a viajar largas distancias hasta la capital o a otros municipios para adquirir el combustible necesario.
"Las filas para conseguir diésel son largas. Muchas personas vienen a comprar entre 20 y 40 litros, pero el costo del pasaje a Yunchará oscila entre 50 y 60 bolivianos, lo que incrementa considerablemente nuestros costos de producción. No contar con un surtidor cercano es un desafío importante", mencionó Areco.
Aumento de costos de producción
Además del problema del combustible, el dirigente también hizo hincapié en el aumento de otros costos de producción. Por ejemplo, el costo del alquiler de tractores ha pasado de 200 a 400 bolivianos en los últimos meses, y esta situación se agrava con el incremento en los precios de los insumos agrícolas.
"El precio de los fertilizantes químicos ha superado los 800 bolivianos, y la urea, que anteriormente se vendía a 200, ha duplicado su valor. Esta situación es insostenible y no existe un control que regule estos precios", afirmó Areco.
Recordó que el Gobierno Nacional se comprometió a abastecer al sector con urea, pero solo se entregaron 5.000 bolsas, cantidad que no cubrió las necesidades de un solo municipio. Esta deficiencia en el suministro ha contribuido a un aumento en los precios en el mercado.
Areco concluyó expresando su preocupación por el futuro inmediato, afirmando que "de continuar esta situación, enfrentaremos un desabastecimiento en los próximos dos o tres meses, ya que los campesinos no están en condiciones de sembrar ni de trabajar para mantener el mercado… actualmente estamos operando al 70 por ciento de nuestra capacidad".
Demandas al Estado
El dirigente hizo hincapié en la necesidad de que el Estado ofrezca créditos en condiciones más accesibles para el sector, ya que la venta de productos a precios bajos en los mercados ha llevado a muchos a descapitalizarse. Su pliego petitorio incluye la solicitud de créditos a tasas más bajas y con un año de gracia para poder reanudar la producción.