Conexión Dorada: un proyecto universitario que empodera a los adultos mayores en el ámbito digital
Todos los jueves, la Asociación de Personas Adultas Mayores de Jacarandá se transforma en un espacio de interacción y aprendizaje. Durante una jornada especial, los celulares se convirtieron en herramientas de enseñanza, orientadas a ayudar a los adultos mayores a familiarizarse con el mundo digital.
Los desafíos tecnológicos pueden resultar desconcertantes para aquellos que no crecieron en la era digital. Para muchos, enviar un mensaje o realizar una videollamada es una tarea que genera ansiedad. Este temor proviene de la complejidad del lenguaje tecnológico y la falta de orientación en un entorno que muchas veces se siente ajeno.
Con el objetivo de abordar estas inquietudes, los estudiantes de Ingeniería de Sistemas, Psicología y Publicidad y Marketing de la Unifranz en Cochabamba desarrollaron “Conexión Dorada”, un proyecto diseñado para cerrar la brecha digital y promover la salud mental entre las personas adultas mayores.
Empleando una metodología de Aprendizaje Basado en Soluciones, los estudiantes crearon una plataforma interactiva que simula aplicaciones y redes sociales como Facebook y WhatsApp. Esta herramienta permite a los usuarios practicar en un entorno seguro, facilitando el aprendizaje de acciones cotidianas, como enviar mensajes o compartir fotos, sin el temor de cometer errores.
A través de una encuesta realizada a 70 adultos mayores, se identificaron las principales barreras para la inclusión digital, como la complejidad de las interfaces y la falta de acompañamiento. El 49,3% de los encuestados expresó interés en aprender a utilizar WhatsApp y realizar videollamadas, mientras que el 37,7% mostró interés por el comercio electrónico.
La interacción entre estudiantes y adultos mayores fue fundamental. Muchos estudiantes temían que sus alumnos se sintieran incómodos, pero la realidad fue que se generaron diálogos enriquecedores. "Les agradó nuestra forma de explicar y solicitaron continuar con las enseñanzas", compartió una estudiante de Publicidad y Marketing.
Además de las habilidades tecnológicas, el componente de Psicología del proyecto, denominado Bienestar Dorado, abordó la salud mental, ofreciendo recursos como una revista digital y una serie audiovisual centrada en la soledad y la depresión en el envejecimiento. Esto resalta que el aprendizaje digital también puede ser un medio para fortalecer los lazos familiares.
La validación del proyecto permitió que los adultos mayores no solo recibieran formación, sino que también brindaran retroalimentación, lo que enriqueció la plataforma y la hizo más accesible. Muchos expresaron su gratitud por ser escuchados y solicitaron más oportunidades de aprendizaje.
El trabajo conjunto entre generaciones demostró que la brecha digital no se cierra solo con tecnología, sino con el entendimiento y la empatía. Es vital que los jóvenes aprendan a escuchar y a acompañar a los adultos mayores en su proceso de aprendizaje, convirtiendo algo tan simple como un mensaje en un puente hacia nuevas conexiones y posibilidades.