Impacto del aumento del diésel en las finanzas regionales
El anuncio de la eliminación de la subvención al diésel ha dejado a las autoridades de varias alcaldías y gobernaciones de Bolivia en alerta, ya que este cambio podría tener consecuencias graves en la gestión financiera de los gobiernos subnacionales. La falta de apoyo estatal podría afectar tanto la ejecución de proyectos como la provisión de servicios esenciales a la población.
César Dockweiler, alcalde de La Paz, ha expresado que la ciudad requerirá entre 40 y 45 millones de bolivianos adicionales para asegurar el funcionamiento de los buses Puma Katari, así como el servicio de recolección de basura y atención de emergencias hasta fin de año. Dockweiler ha solicitado una reunión urgente con el presidente Rodrigo Paz para abordar esta situación sin trasladar el costo a la ciudadanía.
El gobernador de La Paz, Luis Revilla, también ha señalado que el aumento en el precio del diésel podría incrementar el costo de las obras departamentales en un promedio de hasta 30%. Este incremento en los costos podría variar según las particularidades de cada proyecto, lo que obliga a su administración a considerar la modificación de presupuestos o la reducción de los alcances de las obras para evitar su paralización.
En Sucre, la alcaldesa Fátima Tardío ha otorgado un plazo de 48 horas al Gobierno para que los ministros de Economía y de Obras Públicas se presenten en la ciudad para dialogar. Tardío enfatizó que Sucre merece un trato equitativo, similar al de Santa Cruz, y expresó que la ciudad no aceptará más demoras en la búsqueda de soluciones adecuadas a sus demandas.
Asimismo, el gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, ha solicitado la derogación del Decreto Supremo 1756, argumentando que este fue formulado bajo influencias del Fondo Monetario Internacional (FMI). Propuso en su lugar la convocatoria a una cumbre nacional que busque alternativas viables, incluyendo la posibilidad de reanudar la importación de petróleo crudo para su refinación en las plantas locales.
A pesar de la preocupación expresada por los gobiernos subnacionales, el presidente Paz ha anunciado un paquete de medidas sociales para mitigar el impacto del aumento del diésel, que incluye apoyos financieros destinados a las gobernaciones y municipios. Este apoyo busca readecuar las finanzas locales y asegurar la continuidad de los servicios esenciales para la ciudadanía.