Aumento de costos en la distribución de GLP genera preocupación
Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Bolivia han expresado su preocupación por las dificultades que enfrentan para garantizar la entrega de garrafas a diversas comunidades. Esta situación ha surgido como consecuencia del aumento de los costos operativos luego de que se eliminara la subvención al diésel.
La principal queja de los distribuidores se centra en el impacto que ha tenido el incremento del precio del diésel en los gastos de transporte. Los representantes del sector argumentan que el aumento en los costos de combustible ha elevado significativamente los gastos asociados al traslado de las garrafas desde las plantas hasta los puntos de venta, lo que los lleva a solicitar una revisión de las tarifas que reciben por su servicio.
Para abordar la amenaza de una posible suspensión de actividades, YPFB y los representantes de los distribuidores de GLP acordaron mantener el flujo de distribución. Se ha decidido realizar una consultoría independiente que evaluará los costos y determinará si es necesario ajustar las tarifas de flete.
YPFB estima que este estudio podría estar finalizado en aproximadamente 21 días. Sin embargo, hasta el momento no se han proporcionado detalles sobre posibles montos de ajuste en las tarifas.
Este conflicto se suma a los problemas de abastecimiento que se han presentado en diferentes momentos del año 2026. Durante enero, se reportaron largas filas y quejas en varias regiones del país, mientras que en julio, los distribuidores indicaron que la mayor demanda de GLP se debía a factores como el invierno y el deterioro de los cilindros.
En el contexto anterior, el sector mencionó que muchas garrafas estaban en mal estado, lo que limitaba su capacidad para satisfacer la demanda en ese período.
Por el momento, el acuerdo entre YPFB y los distribuidores está orientado a prevenir una interrupción prolongada del servicio, a la espera de los resultados que determinarán el futuro de las tarifas de transporte.