¿Encrucijada gubernamental? Tres indicios sugieren una posible remoción del comandante Mirko Sokol
La situación del comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, ha despertado inquietudes en el ámbito político y analítico tras una serie de incidentes que sugieren un distanciamiento con la administración actual.
Uno de los primeros indicios fue la difusión de audios atribuidos a Sokol, en los cuales se menciona la existencia de un grupo de oficiales que estaría intentando desplazarlo de su cargo. A pesar de que el portavoz del Gobierno mostró inicialmente su apoyo a Sokol, la aparición de nuevos audios complicó el panorama, dando lugar a denuncias y una creciente controversia en la opinión pública.
Otro elemento que ha llamado la atención fue la declaración de Sokol en la que subrayó que la captura del expresidente Evo Morales “no es una prioridad” para la Policía. Esta afirmación contrasta con la postura del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien enfatizó que la detención del exmandatario sí se considera una “tarea prioritaria”. Este desacuerdo fue posteriormente reiterado en un comunicado oficial del Ministerio de Gobierno, lo que evidenció un desacuerdo entre ambas autoridades.
Por último, la ausencia del comandante Sokol en eventos oficiales significativos, como una actividad de seguridad ciudadana liderada por el Ministerio de Gobierno y el acto de ascenso póstumo del subteniente Yerson Salazar Aliendres, ha suscitado más especulaciones sobre su futuro en la jefatura policial. En esos actos, solo estuvo presente el Alto Mando policial, lo que ha alimentado aún más los rumores sobre un posible cambio en la dirección de la Policía.
Hasta el momento, el Gobierno no ha realizado anuncios oficiales en cuanto a cambios en el Comando General de la Policía. Sin embargo, el cúmulo de desacuerdos públicos, las controversias surgidas a raíz de los audios y la respuesta institucional del Ejecutivo han generado un clima de incertidumbre sobre una posible crisis interna y eventuales reestructuraciones en el gabinete de seguridad.