Gremiales de Tarija entran en estado de emergencia por crisis laboral
La Federación Sindical Única de Trabajadores Gremiales del Departamento de Tarija decidió declararse en estado de emergencia a partir de la crisis económica que afecta al comercio y a las familias. Esta decisión fue tomada en una reunión ampliada extraordinaria, donde se discutieron las preocupaciones del sector en relación a la generación de empleo y el acceso a créditos.
Cintia Dávila, ejecutiva de la federación, destacó que el incremento de precios de productos y servicios, así como los costos de transporte, son aspectos críticos que afectan a los gremiales. Estos aumentos se han visto exacerbados por el levantamiento de la subvención al diésel, lo que ha llevado a muchos trabajadores a buscar alternativas en el comercio informal ante la falta de empleo formal.
Rechazo a los aumentos en el transporte público
La Federación también expresó su firme oposición a un nuevo incremento en las tarifas del transporte público. Dávila aclaró que los comerciantes no pueden asumir mayores costos debido a su precaria situación económica, y enfatizó que el sector gremial no es responsable del aumento de precios en general.
Además, la dirigenta subrayó que las familias están lidiando con restricciones para cubrir sus necesidades básicas, lo que afecta tanto a comerciantes como a la población en general. La situación se vuelve crítica con el despido de trabajadores en el sector privado, lo que aumenta la competencia en el comercio gremial.
Demandas y acciones futuras
Entre las demandas de la federación se encuentran la implementación de programas para generar empleo en diversas modalidades, así como el apoyo a las micro y pequeñas empresas. También solicitan líneas de crédito con condiciones favorables para ayudar a los comerciantes a fortalecer sus negocios en medio de la crisis.
La federación espera respuestas del gobierno en un plazo de 72 horas. Dávila advirtió que, de no recibir respuestas adecuadas, el sector podría movilizarse para ser escuchado. Estas acciones buscan mejorar las condiciones laborales y económicas de los comerciantes y trabajadores independientes en el contexto de un aumento generalizado de precios y costos operativos.