Sucre, la capital boliviana con mayor inflación
Durante el mes de septiembre de 2023, Sucre reportó una inflación del 2,26%, convirtiéndose en la ciudad con los precios más altos en el país. Este dato fue proporcionado por el INE, que también indicó que la inflación nacional fue del 0,85% en comparación con agosto.
El exencargado del INE en Chuquisaca, Grover Serrudo, explicó que los principales factores detrás de este aumento son los incrementos en el costo del transporte público, como en microbuses y taxis, así como en productos básicos como el tomate, la carne de res, las manzanas y los teléfonos celulares.
A continuación, se presentan las ciudades que también experimentaron aumentos en sus precios durante septiembre:
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) considera una amplia variedad de productos y servicios, superando los 300 elementos de la canasta básica. Entre los artículos con mayores incrementos, se encuentran el tomate, las bebidas gaseosas, así como el transporte en microbuses y taxis.
Por el contrario, algunos productos han visto reducciones en sus precios, entre los que destacan la carne de pollo, el protector solar, los quesos y los helados.
Serrudo atribuyó el aumento de precios en Sucre a su ubicación geográfica, que provoca una dependencia de productos que llegan desde otras regiones y países. Esta situación genera costos adicionales relacionados con el transporte y la logística, especialmente para los productos importados desde Argentina.
Además, la producción local no satisface la demanda, lo que incrementa el costo de la canasta básica, afectando particularmente al sector del transporte y pequeños negocios. Serrudo advirtió que el incremento podría intensificarse en octubre debido a la eliminación de la subvención a los combustibles desde el 18 de septiembre, lo que impactará aún más en los costos de transporte.
A nivel nacional, la inflación de septiembre fue de 0,85%, acumulando un total de 3,88% entre enero y septiembre. Sin embargo, el Banco Central de Bolivia se ha fijado el objetivo de mantener la inflación anual en un dígito, aunque los datos actuales superan las cifras del inicio del año.