El Gobierno inicia una nueva fase de cambios y promueve la descentralización
El Gobierno boliviano ha dado un paso hacia una nueva etapa de transformaciones, según lo informado por el vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien detalló que esta fase seguirá a un periodo de reorganización interna. Las acciones que se implementarán incluyen medidas de austeridad y una reforma en la estructura estatal.
Gálvez explicó que uno de los objetivos es optimizar el uso de los recursos públicos, subrayando que la administración actual ha reducido el número de ministerios de 14 a 12, en comparación con los 21 ministerios durante el gobierno de Evo Morales y los 17 de Luis Arce. Esta reestructuración busca responder con eficacia a las necesidades del país.
El vocero también se refirió al modelo 50/50, cuyo fin es fomentar un diálogo entre el Gobierno y las nueve gobernaciones del país. Este modelo no se limita a una simple redistribución de impuestos, sino que aboga por una nueva estructura estatal que permita potenciar el desarrollo regional.
Gálvez enfatizó que la meta es erradicar el centralismo, pero lo hará a través de un enfoque consensuado y no impuesto. También se anticipa la presentación de varias leyes, incluyendo la Ley de Inversiones, la Ley de Minería y la Ley de Hidrocarburos, además de otros proyectos normativos que ya están en proceso de socialización.
En cuanto a la posible reforma constitucional, el vocero reafirmó que es factible llevar a cabo grandes transformaciones sin necesidad de modificar el texto constitucional, y cualquier propuesta relacionada deberá ser estudiada por la Asamblea Legislativa.