Woody Allen elige Madrid para su nuevo proyecto cinematográfico
El célebre director Woody Allen, a sus 90 años, ha comenzado a filmar en Madrid su más reciente película, marcando el inicio de su proyecto número 51. El rodaje se lleva a cabo en el corazón de la ciudad, que aspira a destacar como un importante punto de referencia en la industria cinematográfica mundial.
El bullicioso centro de Madrid se ha visto invadido por la curiosidad de quienes esperan vislumbrar al maestro del cine, en un entorno que ha sido cerrado al tráfico para facilitar la filmación. A diferencia de sus inicios, Allen ha optado por rodar en Europa, alejándose de un Hollywood que, tras las acusaciones en su contra, parece haberle cerrado las puertas.
En una reciente rueda de prensa, el director expresó su admiración por Madrid, describiéndola como "una ciudad elegante y hermosa", ideal para el tono diplomático que busca para su historia. Con un legado que incluye clásicos como "Annie Hall" y "Midnight in Paris", Allen busca en esta ciudad la estética que resuena con su visión artística.
La elección de Madrid no solo refuerza la imagen del director, sino que también representa una oportunidad para la ciudad. La administración local ha indicado que el proyecto generará alrededor de 1.200 empleos directos y 2.300 indirectos, contribuyendo a los esfuerzos de Madrid por consolidarse como un destino atractivo para la cultura y el turismo.
Crecimiento de la industria audiovisual en Madrid
La industria audiovisual en Madrid ha crecido considerablemente, representando actualmente el 2,2% del PIB regional. En el año 2025, se realizaron más de 2.100 rodajes, reflejando el auge del sector y el interés por atraer producciones cinematográficas de renombre.
Además de su atractivo cineasta, la ciudad ha sido escenario de eventos significativos, como el regreso del Gran Premio de Fórmula 1 y conciertos de artistas de renombre como Shakira y Bad Bunny, posicionando a Madrid como un epicentro cultural en Europa.
A pesar de su creciente fama y desarrollo, Madrid enfrenta desafíos, como la crisis de acceso a la vivienda que afecta a muchos de sus habitantes, un problema que, como en otras partes de España, sigue siendo una preocupación latente.