Desafíos energéticos en Bolivia: el Gobierno plantea acciones urgentes ante la escasez de gas
El Ejecutivo nacional ha admitido que las reservas de gas en Bolivia son deficientes, una situación que atribuye a la falta de inversión durante los últimos 20 años. A pesar de este panorama, se comprometió a tomar medidas para prevenir un "escenario fatídico" para el año 2030, buscando posponer la crisis de suministro de gas.
Esta preocupación se intensificó tras la emisión del Decreto 5755, que permite la importación de gas natural para satisfacer el consumo interno y la producción eléctrica. Expertos advierten que Bolivia podría convertirse en importador de gas en un futuro cercano, específicamente entre 2029 y 2030.
Marcelo Blanco, ministro de Hidrocarburos, aseguró que la situación actual es crítica, afirmando que "no hay la cantidad de gas necesaria, se ha consumido todo y no se ha invertido en nuevas exploraciones". El ministro también anticipó que en menos de diez días se revelará un informe que confirmará la insuficiencia de las reservas.
Blanco mencionó que se están evaluando proyectos para la perforación de nuevos pozos y el impulso de energías renovables, además de proponer que YPFB se enfoque en la exploración y explotación de recursos hidrocarburíferos.
Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, destacó la falta de inversión en sostenibilidad energética a pesar de que Bolivia ha recibido aproximadamente 60 mil millones de dólares en ingresos por hidrocarburos en los últimos 20 años. Se están promoviendo nuevas leyes que busquen atraer inversiones, enfatizando que la población debe estar dispuesta a aceptar "decisiones difíciles" para garantizar la sostenibilidad del sector energético y la reactivación económica.
Si bien se reconocen las proyecciones que indican que el país podría depender de la importación de gas hacia 2030, Aramayo se mostró optimista, sugiriendo que con la colaboración de todos los sectores se podría extender este plazo hasta 2035, o incluso 2038. "Con decisiones valientes, el país puede evitar el escenario desolador que se prevé para 2030", concluyó.
Aramayo subrayó que Bolivia posee hidrocarburos, pero enfatizó que la inacción y la falta de inversión en exploración durante administraciones pasadas han dificultado el aprovechamiento de estos recursos.