Advertencia de Guterres sobre la fragmentación global
En su discurso inaugural de la Asamblea General de la ONU, António Guterres destacó el peligro de una posible "gran fractura" en el mundo, sugiriendo que podría surgir un escenario en el que las naciones se agrupan en dos bloques opuestos, cada uno con sus propios sistemas económicos, tecnológicos y de seguridad. Guterres hizo un llamado a las potencias globales para que prioricen la colaboración en vez de la confrontación.
El secretario general lamentó que las divisiones entre los países se están ampliando, creando un riesgo de caer en un "abismo" de desconfianza y hostilidad. Guterres subrayó que el futuro del sistema internacional podría seguir dos trayectorias: una de fragmentación y enfrentamiento, o una que favorezca la interdependencia y el respeto por el derecho internacional.
En su análisis, Guterres enfatizó la necesidad de que las superpotencias reconozcan los límites de su poder. "Los eventos recientes han demostrado con claridad que su poder no es tan absoluto como podría parecer", afirmó, aludiendo a la importancia de un enfoque más colaborativo entre las naciones.
La crisis del poder y sus consecuencias
El futuro global, según Guterres, dependerá de cómo la humanidad enfrente la actual crisis del poder, que se manifiesta en varios frentes, como el conflicto armado, la concentración de la riqueza, el deterioro del medio ambiente y el impacto de la inteligencia artificial. El secretario general pidió el cese de hostilidades en conflictos como los de Oriente Medio, Ucrania y Sudán.
Guterres también defendió el derecho de todas las naciones a un desarrollo equitativo y sugirió que es fundamental establecer un marco regulatorio para la inteligencia artificial, con el fin de mitigar los riesgos que esta tecnología podría representar.
"La inteligencia artificial debe ser moldeada por la humanidad, con la humanidad y para toda la humanidad".
Finalmente, Guterres reafirmó su compromiso con los principios de la ONU, asegurando que mantendrá su determinación en los próximos 100 días de mandato. Se mostró optimista sobre la posibilidad de construir un futuro donde la paz y la dignidad humana sean realidades alcanzables.