Capturan a argentino buscado por contrabando en Tarija
Las autoridades bolivianas y argentinas llevaron a cabo un operativo conjunto que resultó en la captura de Alfredo Salazar en la ciudad de Tarija. Este ciudadano argentino contaba con una orden de captura internacional debido a su presunta participación en actividades de contrabando, facilitando el paso ilegal de personas y mercancías entre ambos países desde su propiedad conocida como Finca Karina.
La Finca Karina, ubicada en Argentina y adyacente a la frontera con Bolivia, ha sido objeto de investigación por su vinculación con el contrabando. Salazar está acusado de formar parte de una red ilícita que facilita el tráfico de productos no declarados entre los dos países. La Gendarmería Nacional Argentina lo investiga por asociación ilícita y otros delitos relacionados.
El 12 de agosto de 2026, tras un seguimiento de los organismos de inteligencia, Salazar fue detenido y posteriormente entregado a las autoridades argentinas en el Paso Internacional Aguas Blancas, lugar donde se cruzan las fronteras. Este procedimiento incluyó la colaboración de diversas agencias de seguridad de Argentina y Bolivia.
Detalles de la investigación sobre la finca
La investigación sostiene que la Finca Karina posee una ubicación estratégica, permitiendo el acceso a la Ruta Nacional 50 y facilitando la creación de un corredor para el contrabando. Se ha observado un notable flujo de vehículos en el área, estimándose que diariamente entran aproximadamente 300 vehículos, cada uno transportando un promedio de diez bultos de mercancía.
Según las estimaciones de la Fiscalía argentina, los ingresos generados por esta actividad ilegal podrían ser de hasta 3,72 millones de pesos argentinos diarios, equivalentes a más de 28 mil bolivianos. Anualmente, la actividad económica vinculada al contrabando en esa región podría alcanzar cerca de 2.975 millones de pesos argentinos.
Además, la investigación ha revelado que la hermana de Salazar, Gladis Salazar, adquirió parte de la finca por 20 millones de pesos argentinos, lo cual ha levantado sospechas sobre la legitimidad de esta transacción. Las autoridades cuestionan su capacidad financiera para realizar una compra de tal magnitud, lo que también ha formado parte de la indagación judicial.
La captura de Alfredo Salazar es un avance significativo en una investigación que busca desmantelar una red de contrabando que aún tiene varios implicados prófugos. Entre ellos, Rubén René Rosales, quien permanece en la clandestinidad, mientras que otros acusados han sido detenidos en las últimas semanas.