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agosto 22, 2026 2 min de lectura
Economía

Cisterneros convocan a paro nacional a partir del lunes por deudas de YPFB

El transporte de carburantes por cisternas ha anunciado un paro nacional que se iniciará el lunes 24 de agosto. Esta decisión surge como respuesta a los pagos pendientes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la necesidad de ajustar las tarifas de fletes, ante el aumento de sus costos de operación.

Sergio Kosky, líder del sector de cisterneros, expresó su descontento con el incumplimiento de acuerdos alcanzados en julio con la estatal petrolera. Las cisternas son fundamentales en la distribución de gasolina y diésel, tanto importados como nacionales, hacia plantas de almacenamiento y estaciones de servicio.

El conflicto actual se remonta a un acuerdo firmado el 9 de julio, en el que YPFB se comprometió a saldar las deudas acumuladas hasta finales de julio y a formar mesas de trabajo para abordar solicitudes de aumento en los fletes, así como otros aspectos relacionados con la facturación y la seguridad jurídica para los transportistas.

La protesta resalta la falta de solución a los problemas estructurales del sistema de transporte de combustibles, especialmente en lo relativo al costo y la sostenibilidad de las operaciones. El aumento de costos operativos, unido a un nuevo esquema de precios del diésel que afecta a grandes consumidores, ha intensificado las demandas del sector.

El anuncio del paro se produce en un momento crítico, ya que el Gobierno ha estado trabajando para normalizar el abastecimiento de combustibles, que ha estado marcado por filas y escasez en diversas regiones del país. YPFB había presentado planificaciones para reducir los problemas de abastecimiento, pero una paralización del transporte complica la situación aún más.

A medida que se acerca la fecha del paro, la preocupación se intensifica sobre cómo esto impactará en la distribución de carburantes, especialmente en áreas alejadas de los centros de importación. La situación se complica aún más al recordar que en el pasado se han registrado bloqueos que han dejado a cientos de camiones cisternas varados, impidiendo el suministro adecuado a ciudades clave.

Si el paro se lleva a cabo, la capacidad de YPFB para implementar alternativas logísticas, como el transporte ferroviario, se pondrá a prueba. Sin embargo, dada la naturaleza del transporte de combustibles, el uso de cisternas seguirá siendo esencial para llevar los productos a los surtidores. El efecto de esta medida de presión podría ser significativo sobre la cadena de suministro de combustibles en el país.

En resumen, el sector de cisterneros enfrenta un dilema crítico: la necesidad de asegurar el pago por sus servicios y la presión por los costos que impone la actual situación del mercado de combustibles. La cuenta regresiva está en marcha, y si no se alcanza un nuevo acuerdo antes del lunes, el país podría experimentar una nueva crisis de abastecimiento.

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