Confusión sobre la ley seca en Quillacollo por la festividad de Urkupiña
Con la llegada de la entrada folklórica de la Virgen de Urkupiña, prevista para los días 14 y 15 de agosto, se ha generado una confusión respecto a la ley seca en Quillacollo. A menos de 24 horas del evento, las autoridades municipales presentan versiones contradictorias sobre la prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas.
La Intendencia Municipal sostiene que la restricción aplicará entre las 06:00 y las 18:00 horas de ambos días, mientras que el Concejo Municipal defiende una prohibición de 24 horas en el recorrido de la entrada. Esta discrepancia ha creado incertidumbre entre comerciantes, pobladores y visitantes, quienes se preparan para participar en una de las festividades más importantes de la región.
El concejal Jhasmani Terán ha manifestado su oposición a cualquier modificación en el horario y enfatizó que la normativa actual debe ser respetada en su totalidad. "La prohibición de consumir y vender bebidas alcohólicas durante el evento busca garantizar la seguridad de todos los asistentes", indicó el concejal, subrayando que cualquier intento de cambiar las reglas fue rechazado por el Concejo.
Por su parte, el intendente de Quillacollo, al ser consultado sobre la polémica, afirmó no estar al tanto de las declaraciones de los concejales y reiteró los horarios establecidos por su oficina.
La Ley Autonómica Municipal N.º 914/2026 prohíbe la venta y consumo de alcohol en un radio de 100 metros del recorrido de la festividad. No obstante, la falta de consenso y comunicación clara entre las autoridades ha generado desconfianza entre quienes participan de esta celebración.
La discrepancia en los horarios de la ley seca se presenta en un contexto donde miles de bailarines y devotos llegan a Quillacollo, lo que hace necesario que las autoridades aclaren la situación. Es esencial que se genere un entendimiento unificado que garantice tanto la seguridad de los participantes como el desarrollo normal de las actividades económicas durante uno de los momentos más significativos del calendario cultural de Quillacollo.