Crecen las críticas internas en la FIFA hacia Gianni Infantino
El entorno de la FIFA vive un momento de tensión, con personalidades destacadas como Arsène Wenger y Mattias Grafström distanciándose del presidente Gianni Infantino. Wenger, en su rol como director de desarrollo del fútbol mundial, calificó de 'necesaria e incontestable' la decisión de abandonar el controversial plan de abrir la FIFA a inversores privados.
Este proyecto, conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE), tenía como objetivo recaudar 4.200 millones de dólares al ofrecer un 20% de sus acciones a inversores, con una valoración total de 20.000 millones de dólares. Wenger, respetado en el ámbito futbolístico, enfatizó su compromiso con una FIFA independiente que actúe con transparencia e integridad, y aclaró que no estuvo involucrado en las discusiones sobre dicho proyecto.
Además, Grafström, secretario general de la FIFA, se manifestó en un correo interno, describiendo la situación como una 'triste y reprochable serie de eventos'. Aplaudió la decisión de abandonar el plan, subrayando que la FIFA debe mantenerse alejada de episodios que puedan comprometer su integridad.
En un giro reciente de los acontecimientos, Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, presentó su renuncia, citando su oposición fuerte y clara al proyecto. Cordeiro consideró que la iniciativa era perjudicial para el futuro del fútbol y se unió a las voces críticas que cuestionan la dirección actual de la FIFA.