Demandas de aprehensión: Un reto para el nuevo liderazgo policial
Stello Cochamanidis, presidente del Comité pro Santa Cruz, instó al nuevo comandante general interino de la Policía, Adrián Álvarez, a que una de sus prioridades sea llevar a cabo las órdenes de aprehensión pendientes, especialmente la relacionada con el expresidente Evo Morales.
Cochamanidis subrayó que el cumplimiento de su deber debe ser una de las principales metas del nuevo mando policial, indicando que la ejecución de la orden contra Morales es crucial para lograr una pronta estabilización del país. Estas declaraciones fueron realizadas tras el cambio en la conducción policial, con la salida de Mirko Sokol y la llegada de Álvarez al cargo.
Un deber moral y legal
En sus declaraciones del 1 de septiembre, Cochamanidis consideró que el deber de ejecutar la orden de aprehensión contra Evo Morales no solo es una responsabilidad pública, sino también un imperativo ético para la nueva autoridad policial. Este liderazgo debe comenzar reforzando la confianza en el sistema judicial y la ley.
Este no es el primer llamado de Cochamanidis sobre la situación de Morales; en mayo, junto a otros dirigentes cívicos de varias regiones del país, ya había solicitado a la Fiscalía, la Policía y el Ministerio de Gobierno que cumplieran con la orden de aprehensión, en el contexto de un proceso penal que enfrenta Morales por presuntos delitos relacionados con trata de personas agravada y estupro.
La reciente modificación en la comandancia de la Policía nuevamente pone en relieve la capacidad del nuevo jefe para hacer cumplir esta orden, que ha permanecido sin ejecutarse por varios meses. Esto ha sido motivo de cuestionamiento entre los sectores que se oponen al expresidente.