Desafíos económicos en la Planta de Cítricos de Caraparí
La concejal Marlene López expuso la crítica situación que atraviesa el Centro de Transformación de Cítricos de Caraparí, el cual actualmente opera parcialmente y presenta ingresos muy por debajo de lo necesario para su funcionamiento. Durante una reciente entrevista, López afirmó que la planta, inaugurada en agosto de 2019, requiere un presupuesto anual de 500.000 bolivianos.
De los 500.000 bolivianos necesarios, se destinarían 350.000 a salarios y alrededor de 30.000 a la adquisición de materia prima. Sin embargo, los ingresos generados hasta la fecha apenas superan los 74.000 bolivianos, lo que pone en tela de juicio la viabilidad económica de la planta.
“¿Cómo vas a hacer sostenible una planta si más de 350 mil bolivianos de los 500 mil que necesitas lo vas a meter a sueldo y solamente para compra de productos pones 30 mil bolivianos?”
López también destacó que los habitantes de Boyuy, donde se encuentra la planta, están al tanto de las dificultades que enfrenta la industria. En una inspección realizada en junio, se corroboraron las condiciones operativas de la planta y se propuso realizar una reingeniería que optimice los recursos, sin necesidad de cerrar la instalación, para mejorar su administración y productividad.
La planta fue construida con una inversión de 3,9 millones de bolivianos, fondos que provienen del Fondo de Desarrollo Indígena (FDI). El objetivo inicial era beneficiar a 550 familias de comunidades productoras de cítricos en Caraparí, con la capacidad de procesar hasta 1,47 millones de litros de jugo y producir 30.000 mermeladas al año.
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En otro contexto, se encuentra la Planta Procesadora de Cítricos de Bermejo, que, a pesar de haber sido finalizada hace diez años, no ha podido entrar en funcionamiento debido a la falta de servicios básicos y problemas de diseño. Muchos de sus equipos han sido robados y otros están deteriorándose por la falta de uso, lo que ha llevado a las autoridades y productores a reconocer la necesidad de contar con esta industria.
Recientemente, un grupo de empresarios de Santa Cruz mostró interés por gestionar la planta de Bermejo, y se programaron inspecciones para evaluar la infraestructura y discutir potenciales propuestas. Sin embargo, los avances en este sentido han sido limitados.