El ciclo del combustible: una historia de negocios familiares en Bolivia
En Bolivia, la relación entre el Estado y el comercio de combustible ha estado plagada de irregularidades, donde distintas administraciones han visto cómo un mismo grupo familiar se beneficia en el sector energético. Desde la época de Luis Arce Catacora hasta el presente, el hilo conductor ha sido la administración y el control de la importación de combustibles.
Durante el período comprendido entre marzo de 2025 y agosto de 2026, el país experimentó diversas crisis de desabastecimiento de diésel y gasolina, lo que llevó a la caída de varios altos funcionarios de YPFB. En este contexto, las prácticas de grupos cercanos al poder familiar han salido a la luz, revelando un sistema que alimenta la corrupción y el enriquecimiento ilícito.
La figura del hijo de Arce, Marcelo Arce Mosqueira, se ha destacado no solo por su relación familiar con el presidente, sino también por su involucramiento en la creación de Botrading, una empresa paraguaya que operaba en condiciones poco claras y que, según se calcula, generó pérdidas millonarias al Estado boliviano.
Las investigaciones han señalado que el grupo familiar, compuesto por Marcelo, Rafael y Daniela Camila, se ha repartido instituciones relevantes del sector energético. Con la llegada de nuevos líderes en YPFB, la situación se ha mantenido tensa, con la población enfrentando largos períodos de escasez de combustibles y costos crecientes.
Crisis y escándalos en la gestión del combustible
A pesar de los anuncios de soluciones inmediatas por parte de las autoridades, el panorama no ha mejorado. Las constantes promesas de normalización se han visto desacreditadas ante la repetición de problemas: filas interminables para conseguir combustible y la aparición de gasolina de mala calidad que ha dañado vehículos en todo el país. Esto ha llevado a cuestionamientos sobre las decisiones políticas detrás de la importación de estos combustibles.
- El gobierno de Rodrigo Paz Pereira prometió cambios, pero el escándalo de la 'gasolina basura' estalló a fines de enero de 2026.
- Las autoridades implicadas, como Yussef Akly, han caído en medio de este escándalo, evidenciando un patrón de ineficacia.
- Las protestas sociales han crecido, sumando a diversos sectores económicos en contra de los aumentos en los precios del combustible.
La situación se agravó con la destitución del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, en medio de un ambiente político volátil y con la población exigiendo cambios concretos. El escándalo ha dejado al descubierto un sistema en el que la corrupción y la falta de transparencia parecen ser la norma, en vez de la excepción.
Las conexiones familiares y los intereses económicos se han entrelazado de manera que las acusaciones de corrupción amenazan con desestabilizar aún más el ya frágil sistema político de Bolivia. En este sentido, la denuncia de Nadia Beller, quien relacionó a la primera dama con negociados de combustible, ha abierto nuevas líneas de investigación que podrían revelar más sobre la estructura de poder en el país.