El Ejército se solidariza con su coronel tras altercado con el vicepresidente
El Comando General del Ejército mostró respaldo al personal militar que se encuentra en el Regimiento Bolívar de Viacha, luego de una situación tensa entre el coronel Ronald Alvarado y el vicepresidente Edmand Lara. La institución aseguró que las acciones de sus efectivos se realizaron conforme a la normativa vigente, priorizando la seguridad de las personas en el área.
A través de un comunicado divulgado el miércoles, el Ejército enfatizó la necesidad de respetar tanto la investidura de las autoridades como las funciones del personal militar que opera bajo condiciones adversas. Además, citó el artículo 120 de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, que establece responsabilidades para sus miembros en relación con el cumplimiento de órdenes.
El comandante del Ejército, Héctor Alejandro Alarcón, defendió al coronel involucrado, afirmando que actuó de acuerdo a la misión que le fue encomendada. Alarcón cuestionó la posibilidad de penalizar a un oficial que ha cumplido con sus deberes, asegurando que "órdenes mal dadas no se cumplen".
El enfrentamiento surgió cuando el vicepresidente Lara llegó a Viacha para indagar sobre la suspensión temporal de las operaciones de búsqueda de militares desaparecidos. Lara acusó a Alvarado de "insubordinación", requiriendo información en base a su posición como autoridad constitucional, a lo que el coronel respondió que su deber era salvaguardar la seguridad del área y que la información debía ser solicitada a su superior.
Además, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, se unió a la defensa del coronel, resaltando que "ninguna autoridad está por encima de las medidas de seguridad establecidas para proteger vidas". La suspensión de la búsqueda se justificó por el peligro de nuevas explosiones y por el deterioro de la infraestructura.
Este incidente ha trascendido de ser un simple desacuerdo entre un vicepresidente y un coronel, convirtiéndose en una cuestión de respaldo institucional por parte del alto mando del Ejército hacia su personal, marcando un límite ante las exigencias de Lara en medio de la emergencia en Viacha.