El Gobierno replantea el 50-50 y presenta un nuevo enfoque para la autonomía
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, acompañado por el viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, buscó calmar las expectativas en torno a la reunión de Gobernadores con el presidente Rodrigo Paz, la cual se llevó a cabo en el contexto de la efeméride nacional. En este encuentro, se discutieron las necesidades de cada región y se plantearon objetivos para el futuro.
Espinoza dejó en claro que el concepto del 50-50, que había resonado durante la campaña electoral, no es viable en la actualidad. A pesar de que las autoridades todavía insisten en este término, el enfoque real se ha desplazado hacia la discusión del Pacto Fiscal, que incluye una revisión de la Ley Marco de Autonomías, un aspecto fundamental para el ejercicio de la autonomía tanto departamental como municipal.
Las autoridades han delineado cuatro puntos clave para avanzar en el nuevo Pacto Fiscal: la condicionalidad del gasto, la redistribución de ingresos, los mecanismos de alivio de deuda y la reforma de la Ley Marco de Autonomías. La condicionalidad del gasto es un tema que ya ha comenzado a abordarse, con la reciente aprobación por parte del Senado de una ley que libera ciertas obligaciones de pago, aunque persisten problemas relacionados con la confiscación de recursos por el Fondo de Incentivos Petroleros.
La redistribución de ingresos se presenta como uno de los puntos más complejos, ya que no solo se discuten los porcentajes, sino también los criterios que se utilizarán para dicha redistribución. Se espera que se consideren factores más allá de la simple distribución poblacional, siguiendo el ejemplo de otros países que han avanzado en descentralización, donde se han utilizado criterios de justicia distributiva y eficiencia.
El tema del alivio de la deuda es crítico, especialmente para departamentos más pequeños y con mayor carga de deuda, como el caso de Tarija, que enfrenta serias dificultades financieras. Desde 2016, los ingresos por renta petrolera han disminuido, lo que ha dejado a la región con compromisos que han resultado difíciles de honrar. Hasta abril de 2026, la deuda de Tarija alcanzaba los 944 millones de bolivianos.
Por último, la reforma de la Ley Marco de Autonomías es esencial para mejorar la operatividad de las autonomías departamentales. Esta ley, que ya está influenciada por la Constitución, requerirá de un enfoque creativo para poder establecer un marco efectivo que permita a las regiones desempeñar sus competencias adecuadamente.
Se espera que, al finalizar la tarde de este miércoles, se den a conocer las conclusiones de la reunión, marcando un paso importante hacia la búsqueda de soluciones a las problemáticas actuales.