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octubre 23, 2026 2 min de lectura
Cultura

Festi Rock: Un encuentro con la esencia cultural en Royal Obrero

El Festi Rock tuvo lugar en el emblemático club Royal Obrero, ubicado en la calle Corrado, entre Sucre y Daniel Campos, el pasado sábado 10 de octubre. Desde la tarde y hasta pasadas la medianoche, el club, fundado por obreros en 1918, se transformó en un vibrante escenario que acogió no solo música, sino también arte y cultura alternativa.

Royal Obrero, que viste los colores rojo y negro, se ha mantenido como un bastión de la comunidad tarijeña, albergando en su historia no solo logros deportivos significativos, como los campeonatos de 1921 y 1927, sino también se ha consolidado como un punto de encuentro cultural para las nuevas generaciones que buscan espacios donde expresarse.

Un festival multifacético en un lugar único.

El evento no se limitó a la música; desde temprano se llevó a cabo una feria que reunió a aproximadamente veinte exponentes de diversas disciplinas artísticas, incluyendo ilustración, diseño y artesanía. Figuras destacadas como Torri Collage, Aneurisma Cartonera y Calíope Diseño, entre otros, presentaron sus trabajos, enriqueciendo el ambiente cultural del festival.

La competencia de freestyle también formó parte del Festi Rock, con una docena de talentos locales en la Final Regional, mostrando el potencial del rap en Tarija. Además, varios tatuadores ofrecieron sus servicios en el lugar, sumando otra dimensión artística al evento.

A partir de las 21:30, la música tomó protagonismo con un impresionante lineup de diez bandas que representaron la diversidad del rock tarijeño. Grupos como Flojera Masiva, Lengua Negra y Gato Voltaje, entre otros, hicieron vibrar a los asistentes, quienes respondieron con entusiasmo a cada presentación.

Este festival es un reflejo de la evolución de la escena musical tarijeña, que ha ido creciendo en espacios alternativos, ofreciendo un lugar para que los músicos locales se conecten y compitan. La importancia de que un club con tanta historia abra sus puertas a eventos culturales es un paso significativo para revitalizar el patrimonio de la ciudad.

El Royal Obrero, más que un club deportivo, se ha convertido en un símbolo de residencia cultural donde las nuevas generaciones se encuentran, comparten historias y experiencias, buscando autenticidad en un mundo muchas veces marcado por la hipocresía. Esta unión de diversos grupos y la apertura del club simboliza una jugada audaz que busca mantener viva la esencia comunitaria que lo fundó hace más de un siglo.

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