Gobernadores podrían liderar la Policía regional con modificación de la Ley 264
En el contexto actual de debate sobre la seguridad y la delincuencia, el constitucionalista José Luis Santistevan ha expresado que es posible modificar la Ley 264 de seguridad ciudadana para que los gobernadores asuman el mando de la Policía en sus respectivos departamentos.
Santistevan aclaró que, con este cambio legal y el apoyo del gobierno central, los gobernadores podrían desempeñar un papel crucial en la protección de los ciudadanos, sin comprometer los principios establecidos en la Constitución.
El experto también subrayó la necesidad de definir claramente las funciones de cada nivel de gobierno, diferenciando entre la seguridad del estado, que corresponde al nivel central, y la seguridad ciudadana, que sería competencia de los gobiernos departamentales.
La iniciativa propuesta se centraría exclusivamente en la implementación de estrategias para enfrentar la criminalidad local, permitiendo que cada gobernación desarrolle su propio plan de seguridad ciudadana, que no abarcaría delitos de lesa humanidad.
Respecto a la estructura de la Policía, Santistevan aclaró que la asignación de estas nuevas funciones no alteraría la jerarquía ni los procedimientos internos de la institución policial, asegurando que los gobernadores no influirían en el ascenso de los oficiales.
En la actualidad, las instancias autónomas solo tienen la capacidad de asignar recursos económicos a la Policía, sin poder decidir sobre las estrategias operativas. Según Santistevan, la Ley 264 limita a las gobernaciones y alcaldías a un papel meramente financiero.
Finalmente, el jurista concluyó que la modificación de la Ley 264 y el reglamento correspondiente permitirían que los gobernadores asuman el rol de comandantes en la ejecución de planes de seguridad, fortaleciendo así la respuesta ante la criminalidad en sus regiones.