Incremento de delitos violentos sacude a Tarija
En los últimos meses, Tarija ha enfrentado un incremento de delitos violentos, con asesinatos y ataques que se han registrado tanto en la capital como en las áreas fronterizas. A pesar de que no se habla de una ola de criminalidad generalizada, los reportes indican un aumento en incidentes que incluyen sicariatos y actos vandálicos.
Casos destacados en Tarija
Uno de los crímenes más impactantes fue el asesinato de Mauricio Aramayo, exdirector del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agropecuaria (Senasag), el 8 de enero. El ataque fue perpetrado por hombres en motocicleta. La Fiscalía ha indicado que este crimen fue planeado por un contrabandista, aunque el autor intelectual sigue sin ser capturado.
En septiembre, las investigaciones sobre este caso se intensificaron con múltiples allanamientos en oficinas de Senasag en Tarija, Yacuiba y Villa Montes, además de nuevas citaciones a testigos.
Otro caso que ha llamado la atención es el asesinato de Nicolás Alejandro Antezana Guzmán, un joven de 28 años, quien fue atacado el 24 de agosto. Las circunstancias de su muerte y la identidad del atacante aún permanecen sin resolver.
El 1 de mayo, un hombre de alrededor de 30 años fue asesinado cerca del estadio Fabián Tintilay. La Policía sospecha que podría tratarse de un ajuste de cuentas; sin embargo, los responsables aún no han sido capturados. Posteriormente, un fiscal fue víctima de un atentado cuando su vehículo fue incendiado por desconocidos.
En Yacuiba, la violencia también ha hecho sentir su presencia. La semana pasada, un hombre disparó contra un vehículo, aunque la mujer que se encontraba dentro no resultó herida. Este tipo de incidentes es cada vez más común en la región.
En Villa Montes, el 31 de marzo, un ciudadano peruano perdió la vida tras ser atacado dentro de un vehículo, dejando a una mujer herida en el incidente. Este caso ha evidenciado la posible conexión de la víctima con actividades delictivas transnacionales, lo que añade una capa de complejidad a la situación de seguridad en Tarija.
Aunque las circunstancias de los hechos violentos en Tarija son diversas, lo que es innegable es la creciente inquietud que esto genera en la comunidad, marcando un cambio en el panorama de seguridad de la región.