Infantino continúa al frente de la FIFA a pesar de controversias internas
Gianni Infantino seguirá ocupando la presidencia de la FIFA tras obtener el apoyo de altos directivos en un encuentro celebrado en Rabat, Marruecos. Esta reunión se convocó en respuesta a las crecientes críticas por su fallida propuesta de venta de participaciones en competiciones de la FIFA a inversores privados.
La FIFA emitió un comunicado pocas horas después de la reunión, reconociendo que se habían cometido 'errores' en el manejo de la situación, particularmente en lo que respecta a la FIFA Forward Enterprise (FFE). Sin embargo, también reafirmó su apoyo hacia Infantino.
La UEFA, organismo que regula el fútbol en Europa, había expresado su desconfianza hacia Infantino, tildando la propuesta de la FFE como un 'acuerdo chapucero, turbio y poco transparente'. Esta situación generó preocupación entre los miembros de la FIFA, incluyendo al secretario general Mattias Grofstrom, quien, en un memorando interno, describió los eventos como 'tristes y reprobables'.
A pesar de las críticas, Infantino ofreció a las 211 federaciones miembro de la FIFA una suma de 40 millones de dólares, bajo la condición de apoyar su iniciativa de inversión privada en torneos, entre ellos las Copas Mundiales masculina y femenina.
Durante la reunión, la FIFA reconoció que no fue su intención excluir al consejo y a la asociación de miembros del proceso de toma de decisiones. Asimismo, admitieron que se habían cometido errores tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación, señalando que el Times fue el primero en avanzar la información el 28 de julio.
En un esfuerzo por rectificar la situación, la FIFA envió una carta de disculpas al consejo y a la asociación de miembros, comprometiéndose a evitar que errores similares se repitan en el futuro, y anunció que llevaría a cabo una revisión interna.
A pesar de las controversias, la FIFA aseguró que no tolerará ataques a su integridad y que tomará medidas para proteger su reputación. Además, desmintió informaciones que indicaban que Infantino había prometido a Marruecos la organización de la final del Mundial de 2030 a cambio de apoyo, calificando dicha afirmación como 'falsa y engañosa', y aclarando que la decisión sobre la sede se tomará 'a su debido tiempo'.