Innovaciones tecnológicas para una educación inclusiva en Bolivia
La educación es un derecho fundamental que debería ser accesible para todos, pero las barreras que enfrentan muchas personas aún representan un obstáculo significativo. En este contexto, un grupo de estudiantes de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) ha decidido utilizar sus habilidades en programación e inteligencia artificial para diseñar soluciones innovadoras que favorezcan la inclusión en el ámbito educativo.
Proyectos con propósito social
Los proyectos desarrollados por estos jóvenes, aunque distintos en sus enfoques, comparten un objetivo común: priorizar el bienestar de las personas. Entre ellos, SLITE busca facilitar el acceso a la Lengua de Señas Boliviana mediante un videojuego que emplea visión artificial para enseñar su alfabeto, mientras que otro grupo crea un sistema táctil y auditivo que ayuda a los niños con discapacidad visual a aprender el braille.
Jean Franco Choque, José Velarde y Raúl Pacajes, quienes impulsan el proyecto SLITE, lo describen como una herramienta que no solo enseña, sino que también busca despertar el interés por la Lengua de Señas. Velarde destaca la intención de inspirar a otros a aprender y a reconocer la importancia de la inclusión en la comunicación.
Por otro lado, el equipo que desarrolló la herramienta para el aprendizaje del braille se centró en los niños que están dando sus primeros pasos en este sistema de lectura. Jesús David Huanaco, miembro del equipo, explica que la propuesta combina una aplicación móvil con un dispositivo físico que incluye botones y señales auditivas, facilitando así un aprendizaje más interactivo y adaptado a sus necesidades.
Además, Daniela Villa Villegas ha creado Phonemix, una plataforma que apoya el desarrollo fonológico en la infancia. Esta herramienta ofrece ejercicios interactivos para ayudar a los niños, sus familias y especialistas a trabajar juntos en el proceso de aprendizaje del lenguaje.
Cada una de estas iniciativas responde a desafíos específicos y se alinea con principios de educación inclusiva, tal como lo promueve la UNESCO. La idea es que la tecnología no solo se desarrolle para ser funcional, sino que también se considere cómo mejora la experiencia del usuario.
Bajo la guía de la docente Génesis Selaya, estos estudiantes han logrado integrar su aprendizaje académico con un compromiso social, buscando soluciones que realmente impacten en la vida de las personas y abran nuevas oportunidades para el aprendizaje y la comunicación.
Así, estos proyectos suelen ser un reflejo de la capacidad de la tecnología para cambiar realidades, siempre que se desarrollen con la escucha activa de las necesidades de sus usuarios, permitiendo superar barreras y fomentar una educación más accesible para todos.