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octubre 8, 2026 2 min de lectura
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Investigación revela alteraciones genéticas en el metabolismo de grasas asociadas a la anorexia

Un grupo de investigadores ha hallado que las personas diagnosticadas con anorexia nerviosa presentan mutaciones poco comunes y perjudiciales en el gen PLIN4, que regula el manejo de las grasas y los músculos. Este descubrimiento podría impulsar futuras investigaciones en genética y metabolismo relacionadas con esta compleja enfermedad.

La investigación, llevada a cabo por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) y publicada en la revista Frontiers in Psychiatry, proporciona evidencia de que los factores biológicos y metabólicos son determinantes en la aparición de la anorexia nerviosa, una condición que se ha considerado principalmente un trastorno psiquiátrico.

Nuevas perspectivas sobre la anorexia nerviosa

Tradicionalmente, la anorexia es vista como un trastorno mental grave que distorsiona la percepción de la imagen corporal, llevando a las personas afectadas a restringir severamente su alimentación. Como resultado, esta enfermedad presenta una de las tasas de mortalidad más altas entre los trastornos psiquiátricos.

El estudio encontró que los pacientes con anorexia tienen casi cuatro veces más posibilidades de portar variantes raras del gen PLIN4, en comparación con la población general, sugiriendo que algunas manifestaciones de esta enfermedad pueden estar ligadas a disfunciones en el metabolismo de las grasas.

Aunque la investigación sobre la anorexia ha estado enfocada mayoritariamente en el comportamiento y la función cerebral, los hallazgos del equipo sugieren que el PLIN4 podría ser crucial para entender el almacenamiento y uso de la energía en el cuerpo, una perspectiva innovadora en el tratamiento de esta enfermedad.

El estudio, liderado por el psiquiatra Michael Lutter, incluyó a 154 pacientes con antecedentes familiares de trastornos alimentarios. De ellos, un 11% mostró variantes genéticas perjudiciales en el PLIN4, lo cual contrasta con el 3% que se observa en una población sana de referencia.

Pese a que estos descubrimientos ofrecen nuevas perspectivas sobre la anorexia, los autores subrayan que es esencial realizar más estudios en grupos más amplios antes de aplicar estos hallazgos en la práctica clínica. En la actualidad, los tratamientos disponibles incluyen rehabilitación nutricional y psicoterapia, pero no existen medicamentos aprobados específicamente para esta enfermedad.

"Existe la idea errónea de que la anorexia es consecuencia de la vanidad", señala AJ Robinson, indicando que este prejuicio puede estar influenciado por la misoginia, dado que la enfermedad afecta desproporcionadamente a las mujeres en comparación con los hombres.

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