Investigación sobre el asesinato de Miguel Ángel Coria avanza en Jujuy
Recientemente, la Legislatura Provincial de Jujuy, Argentina, ha oficializado un pedido de informe respecto a los avances en la indagación sobre el asesinato de Miguel Ángel Coria, un joven odontólogo que perdió la vida en abril. Este hecho, ocurrido en la avenida Domingo Paz, ha sido clasificado como un crimen de odio debido a la pertenencia de la víctima a la comunidad LGBTIQ+.
La solicitud se gestiona a través de canales diplomáticos con Bolivia, buscando esclarecer los detalles del caso tres meses después de la tragedia. La familia de Miguel Ángel ha manifestado su rechazo a la posibilidad de que se suspenda la detención preventiva del principal sospechoso y ha instado a las autoridades a acelerar las investigaciones.
El crimen ocurrió en la mañana del sábado 25 de abril, cuando Miguel Ángel, de 37 años, estaba regresando a su hogar acompañado de otra persona. Las grabaciones de las cámaras de seguridad revelan un acercamiento inicial que desemboca en una confrontación violenta, resultando en que el imputado atacara a Miguel Ángel, propinándole patadas fatales en la cabeza.
El sospechoso fue capturado poco después de intentar escapar y, al día siguiente, se le dictó una detención preventiva de cuatro meses en la prisión de Morros Blancos, enfrentando cargos por homicidio. Esta situación ha desatado preocupaciones, especialmente por la posibilidad de su liberación en agosto si no se logran reunir las pruebas necesarias para formalizar la acusación antes de esa fecha.
En una conferencia reciente, la familia de la víctima, junto con el diputado Jael Navarro, quien se identifica como no binario y parte del colectivo LGBTIQ+, hicieron un llamado a la acción. Destacaron la importancia de que el Poder Judicial boliviano colabore con la investigación y expresaron su angustia por el sufrimiento doble que enfrentan: la pérdida de Miguel y la pesada carga del proceso judicial.
Gabriela, hermana de la víctima, enfatizó la necesidad de justicia, señalando que su familia no solo llora por la muerte de Miguel, sino que también enfrenta la incertidumbre de un sistema legal que no avanza con la rapidez que desearían. “Estamos atravesando un proceso judicial que nos desgasta y atormenta”, expresó.