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septiembre 3, 2026 3 min de lectura
Cultura

Kalanchoe: un puente entre la tradición y la ciencia en la lucha contra el cáncer

El Kalanchoe es un género de plantas suculentas que tiene su origen en África tropical, y presenta una notable diversidad en Madagascar. Esta planta ha encontrado un lugar en los jardines bolivianos, donde se cultiva no solo por su belleza ornamental, sino también por sus usos tradicionales en la medicina.

Un grupo de estudiantes de Medicina de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) ha llevado a cabo una revisión exhaustiva sobre los componentes del Kalanchoe, enfocándose en los bufadienólidos y flavonoides, así como en la evidencia científica disponible que relaciona estos compuestos con mecanismos celulares implicados en el cáncer.

La investigación se centra en cómo los bioactivos del Kalanchoe, especialmente los bufadienólidos, han mostrado en estudios preclínicos efectos sobre la apoptosis y el ciclo celular. Sin embargo, los autores advierten que estos hallazgos no deben interpretarse como una eficacia clínica, ni como una recomendación para utilizar la planta como tratamiento oncológico en humanos.

Cultivo del Kalanchoe en Bolivia

En Bolivia, el Kalanchoe se encuentra en jardines y viveros de ciudades como Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y Chuquisaca. Aunque estas especies se cultivan mayormente con fines ornamentales, su uso tradicional en la medicina popular cobra relevancia en la investigación actual, que busca comprobar sus posibles beneficios.

Entre las especies más relevantes están Kalanchoe soratensis, que se asocia con la región de Sorata, y Kalanchoe pinnata y Kalanchoe daigremontiana, que se han adaptado a diversas áreas del país. Es importante entender que esta caracterización es un contexto para la investigación y no un inventario botánico exhaustivo.

Propiedades de los compuestos del Kalanchoe

Los estudiantes han centrado su atención en dos grupos de compuestos: los bufadienólidos, que son esteroides con potencial terapéutico, y los flavonoides, que han mostrado actividades biológicas interesantes. Sin embargo, la literatura científica también señala que estos compuestos presentan limitaciones en cuanto a su seguridad y eficacia, advirtiendo la necesidad de más investigación antes de su aplicación clínica.

A pesar de los prometedores resultados obtenidos en modelos celulares y animales, la evidencia aún no permite establecer el Kalanchoe como un tratamiento efectivo para el cáncer en humanos. Según los estudiantes, los estudios actuales están en fase preclínica y requieren más análisis para determinar su eficacia y seguridad.

La experiencia personal de los investigadores ha sido un motor clave en su interés por el Kalanchoe. Alieg Siles, uno de los estudiantes, comparte que su motivación surgió de observar cómo su abuela utilizaba esta planta durante su tratamiento contra el cáncer, lo que lo llevó a explorar científicamente sus propiedades.

Los hallazgos fueron presentados en el V Congreso Científico Nacional de OWSD Bolivia, que tuvo lugar del 26 al 28 de agosto de 2026 en La Paz. Este espacio académico brinda a los estudiantes la oportunidad de discutir sus investigaciones, recibir retroalimentación y generar nuevas ideas para el futuro.

Aunque la investigación sobre el Kalanchoe es prometedora, actualmente no se puede recomendar su consumo como un tratamiento para el cáncer sin la debida supervisión médica. El estudio representa un paso hacia la comprensión de los compuestos de esta planta y su potencial en el ámbito oncológico, resaltando la importancia de la investigación basada en evidencia.

De esta manera, el Kalanchoe se transforma de ser una planta presente en los jardines de Bolivia a un objeto de estudio científico, donde las preguntas sobre su efectividad y aplicación terapéutica nos acercan más a la intersección entre la tradición y la ciencia.

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