La moneda boliviana se devalúa mientras las divisas latinoamericanas se fortalecen
En el mes de julio, se observó una caída en el valor del dólar a nivel mundial, lo que favoreció la apreciación de las monedas locales en la mayoría de los países de América Latina, salvo en Bolivia, donde la situación es diferente. El periodista Víctor Hugo Rosales destacó que, a pesar de la tendencia general, en el país andino la moneda nacional se ha devaluado más de un 24%, un fenómeno que él califica como un "récord absoluto" en la región.
Mientras monedas como el peso colombiano se fortalecieron un 9,84%, Bolivia no aparece en los datos de depreciación de otras naciones, como Argentina, que mostró una baja del 0,4%. Rosales menciona que factores económicos en otros países han ayudado a su estabilidad, algo que no se ha replicado en Bolivia.
El economista Alfredo Colque, en declaraciones a El Andaluz, señala que Bolivia ha mantenido un régimen de tipo de cambio fijo respecto al dólar durante los últimos 15 años, aunque se ha pasado a un sistema más flexible. Sin embargo, a pesar de que el Banco Central de Bolivia intentó controlar esta situación, la inflación ha crecido, afectando el costo de productos de consumo.
Colque indica que más del 70% de los bienes consumidos en el país dependen del dólar, lo que ha llevado a un incremento de entre el 30 y 40% en los precios de esos productos en los últimos meses, debido al alza del tipo de cambio que ha variado de 7 a 10 bolivianos por dólar.
En contraste con el panorama de mayor apreciación de monedas en la región, el comercio exterior de Bolivia ha disminuido durante el gobierno de Rodrigo Paz, especialmente en la exportación de gas natural, lo cual ha contribuido a la pérdida de valor de la moneda nacional.
El diputado José Luis Porcel se pronunció sobre la reciente baja de dos puntos en el tipo de cambio, sugiriendo que podría ser una reacción del Fondo Monetario Internacional ante la crítica situación económica en el país. Afirmó que la falta de circulante se ha vuelto alarmante y que esta crisis podría persistir hasta que se resuelva el problema del diésel y llegue la asistencia financiera del FMI, que aún no ha sido aprobada.
Porcel estimó que la depreciación de la moneda boliviana podría alcanzar un 38%, lo que refleja una significativa pérdida del poder adquisitivo frente al dólar. En cuanto a posibles soluciones, se han propuesto medidas como la unificación del tipo de cambio y la eliminación del mercado paralelo, además de una intervención limitada del Banco Central, pero hasta el momento no se han concretado acciones efectivas.