La Policía Boliviana establece la aprehensión de Evo Morales como prioridad
En su primer pronunciamiento como comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez declaró que la aprehensión del exmandatario Evo Morales es considerada una "prioridad" para la institución. Álvarez expresó su compromiso de actuar conforme a la orden judicial emitida en este caso.
El jefe policial indicó que se realizarán reuniones de coordinación para definir los pasos a seguir en la ejecución de la orden de aprehensión. "Vamos a tener reuniones de coordinación para realizar las planificaciones que sean necesarias y viables", añadió Álvarez.
Esta declaración de Álvarez contrasta con la postura de su predecesor, Mirko Sokol, quien había afirmado que la captura de Morales no era una tarea prioritaria para la Policía. El cambio en la dirección policial ocurre en medio de la controversia legal que rodea al exmandatario.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, había manifestado previamente que el Ejecutivo estaba decidido a llevar a cabo la orden de aprehensión contra Morales, lo que añade un contexto de tensión entre las distintas instituciones del Estado.
Por su parte, Evo Morales afirmó que Sokol fue removido de su cargo debido a su negativa a ejecutar la orden de aprehensión. Según el exjefe de Estado, esta decisión se debía a que Sokol consideraba que la orden tenía un carácter distractivo en medio de otros problemas nacionales, como el caso Beller-Cerimedo y la falta de diésel.
Álvarez reafirmó su compromiso de hacer cumplir las órdenes judiciales durante su gestión, lo que indica un enfoque más directo hacia la ejecución de la orden contra Morales. La Policía deberá ahora definir los métodos y condiciones para llevar a cabo la operación correspondiente.
Este nuevo enfoque en la Policía Boliviana podría tener repercusiones significativas en la situación jurídica de Morales y en el clima político del país, donde las tensiones entre distintas facciones continúan en aumento.