Nathanael Hastie: El proyecto contra la fuga de capitales fue ignorado por García Linera
En una reciente presentación en Tarija, Nathanael Hastie, sociólogo y miembro activo del trotskismo, mostró su obra "Dueños de Bolivia", que examina las familias que dominan la banca, la tierra y los medios de comunicación en el país. En esta entrevista, aborda temas relevantes como las conexiones de Juan Pablo Velasco con el Banco Fassil, así como las implicaciones de la fuga de capitales y el rol del MAS en estos procesos.
Hastie, de ascendencia escocesa e irlandesa, comparte su historia familiar vinculada a luchas sociales. Nacido en marzo de 1992 y criado en Cochabamba, vivió de cerca las carencias de su entorno, lo que influyó en su activismo estudiantil. Estudió Comunicación Social y luego Sociología, donde su tesis se convirtió en la base de su libro, que analiza la historia de la oligarquía desde 1952 hasta 2025.
Su trayectoria política comenzó en la Juventud Comunista de Bolivia, donde fue candidato a senador por el MAS en 2014. Sin embargo, su desencanto con la falta de diálogo interno y prácticas censuradoras lo llevó a romper con el partido y a unirse a la Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional (LOR-CI). A través de este movimiento, busca promover un cambio social significativo en Bolivia.
Durante la entrevista, Hastie destacó la importancia de la veracidad en la investigación social, defendiendo que toda ciencia debe tener un compromiso con las luchas populares. Su libro se fundamenta en datos de diversas fuentes como la ASFI y los Papeles de Panamá, a la vez que expresa su posición política clara respecto a la necesidad de nacionalizar la banca y otros sectores estratégicos.
Uno de los puntos más críticos abordados por Hastie es la fuga de capitales en Bolivia. Señaló que mientras el MAS tenía mayoría en el Parlamento, no se implementaron leyes para frenar esta situación. "García Linera archivó un proyecto de ley que había en su despacho para enfrentar la fuga de capitales", afirmó, subrayando la contradicción entre la retórica del partido y sus acciones.
"Bolivia, con un MAS supuestamente de izquierda, con dos tercios en ambas cámaras, no hizo nada. Es una gran deuda con el país".
Finalmente, Hastie concluye que la solución para las crisis económicas actuales no radica en retornar a modelos anteriores, sino en pensar en nuevas alternativas que prioricen el control estatal de los recursos y la autoorganización de los trabajadores. Propone que la lucha debe ser colectiva y orientarse hacia un cambio radical en la estructura social y económica del país.