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septiembre 10, 2026 2 min de lectura
Sociedad

Reestructuración del Sernap genera polémica entre guardaparques bolivianos

Óscar Justiniano, el ministro de Producción Sostenible y Medio Ambiente y Agua, ha instruido al personal del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) a presentar sus renuncias mientras se lleva a cabo una reestructuración del organismo. Esta directriz, comunicada el 28 de agosto, ha generado una respuesta negativa por parte de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (Abolac), que se ha declarado en "emergencia" y demanda una reunión con el presidente Rodrigo Paz.

El ministro Justiniano indicó que se realizarán nuevas designaciones una vez que se establezca la nueva organización del Sernap. Sin embargo, desde la dirección del organismo se ha comunicado que esta medida fue una decisión del Ministerio de Producción Sostenible, y no del Sernap, cuya directora, Cecilia Miranda, confirmó la instrucción.

Marcos Uzquiano, presidente de Abolac, corroboró la información sobre la solicitud de renuncias, que fue recibida por los guardaparques el mismo día 28 de agosto. En esa jornada, los miembros de Abolac se reunieron con Miranda para expresar sus preocupaciones respecto a esta decisión.

Esta exigencia de ‘poner el cargo a disposición’ constituye, en la práctica, una forma encubierta y coercitiva de desvinculación masiva, que genera inseguridad jurídica laboral.

La reunión también abordó el contexto difícil que enfrentan las áreas protegidas debido a un proceso de transición implementado por el Decreto Supremo 5675. Esta normativa creó el nuevo Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, tras la disolución del anterior ministerio. Los guardaparques, quienes son esenciales para la protección de la biodiversidad, ahora se ven amenazados por posibles desvinculaciones.

Abolac ha elevado una denuncia ante la Defensoría del Pueblo, alegando violaciones a los derechos laborales. La asociación solicita que se investigue la medida del ministerio y que se revierta la instrucción de renuncia, que consideran perjudicial para el servicio de protección ambiental.

Con aproximadamente 300 guardaparques en Bolivia, solo 143 cuentan con contratos que les otorgan beneficios laborales. La mayoría está empleada bajo condiciones más inestables, lo que agrava la situación ante la crisis económica y el aumento del costo de vida. Abolac ha solicitado una mejora en las condiciones salariales, dado que los ingresos de los guardaparques han disminuido en términos de poder adquisitivo.

A pesar de la importancia de las áreas protegidas en la conservación del medio ambiente y su reconocimiento en la legislación nacional, la situación actual refleja una falta de atención por parte del Estado hacia los desafíos que enfrentan estos espacios y sus cuidadores, según Uzquiano.

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