Reforzar la seguridad en San Ignacio: la demanda de la ALD
La Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Santa Cruz ha solicitado al Gobierno que implemente de manera urgente un refuerzo en la seguridad en San Ignacio de Velasco, demandando en particular la militarización de zonas que han sido catalogadas como de riesgo. Esta exigencia surge en respuesta a una serie de asesinatos que se han atribuido preliminarmente al sicariato y al crimen organizado.
María René Álvarez, presidenta de la ALD, manifestó su inquietud sobre la efectividad del plan Fronteras Seguras, destacando que la presencia estatal en los territorios fronterizos sigue siendo insuficiente. En este contexto, la presidenta aboga por acciones más decisivas para frenar la expansión de la violencia hacia las calles y hogares de la comunidad.
La situación se tornó más alarmante tras el asesinato de dos hombres el pasado domingo en San Ignacio, quienes fueron atacados a tiros con una breve diferencia de tiempo. Según informes de la Policía, una de las víctimas no contaba con antecedentes criminales, mientras que el segundo caso podría estar vinculado con una facción del Primer Comando de la Capital (PCC).
Además de las solicitudes de seguridad, desde la ALD se ha propuesto la suspensión temporal de las clases presenciales debido al creciente temor entre los padres de familia. También se han reportado marcas en viviendas y escuelas, que según las autoridades locales podrían estar asociadas a grupos criminales de Brasil, aunque no hay información oficial que confirme su origen o significado.
Este llamado a la acción se produce en un contexto donde el Gobierno ya ha anunciado el despliegue de fuerzas especiales militares en San Ignacio de Velasco. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó que los efectivos militares permanecerán en la zona el tiempo necesario, mencionando la existencia de grupos criminales que operan en territorios en disputa.
La ALD enfatiza que San Ignacio "no puede ser tierra de nadie" y exige una presencia constante del Estado, así como un mayor control y mejor inteligencia para enfrentar las estructuras criminales que amenazan la seguridad de la población y el desarrollo de la región.