Reorganización y Censo en el Penal de Morros Blancos
Desde hace algunos días, la Dirección de Régimen Penitenciario, junto con la Jefatura de Seguridad del penal de Morros Blancos, ha implementado un censo carcelario que busca reorganizar a los internos y optimizar el uso de las celdas disponibles. Actualmente, el número de reclusos asciende a 1.225, aunque esta cifra puede variar a diario.
La cárcel de Morros Blancos se encuentra estructurada en diferentes secciones: el régimen abierto, que alberga a la mayoría de los hombres; el régimen cerrado, correspondiente al pabellón de máxima seguridad destinado a los internos considerados de alta peligrosidad; y el pabellón femenino, que es el que cuenta con menos espacio.
En el régimen abierto, los internos están organizados en barrios y cada uno tiene sus propios delegados. Sin embargo, un informe emitido por la Defensoría del Pueblo ha puesto de manifiesto las inequidades que existen entre los reclusos. En particular, el sector denominado Chonchocorito cuenta con unas pocas celdas que son compartidas por un gran número de presos.
El teniente coronel Iván Garnica, director de Seguridad de Morros Blancos, comentó que el censo ya se está llevando a cabo con el propósito de dar solución a la situación de hacinamiento. "Estamos a mitad de camino para lograr una distribución que sea más equitativa y aliviar así el hacinamiento en el régimen abierto", señaló Garnica.
Por su parte, tanto la Asamblea Permanente de Derechos Humanos como el párroco del penal, Miguel Sotelo, han expresado su preocupación por el hacinamiento, que a menudo se traduce en un aumento de la violencia, manifestándose en peleas frecuentes, apuñalamientos e incluso asesinatos dentro del recinto.