Tarija destaca por sus altos índices de sobrepeso y obesidad infantil
La situación del sobrepeso y la obesidad infantil en Bolivia está en aumento, particularmente entre los niños menores de cinco años. Tarija, junto a La Paz y Santa Cruz, se ha convertido en uno de los departamentos más afectados, de acuerdo con información proporcionada por el Servicio Departamental de Salud (SEDES).
Elba Quisbert, responsable de la Unidad de Nutrición del SEDES Tarija, compartió en una entrevista que más del 9% de los menores de dos años y el 8,5% de los niños menores de cinco años presentan problemas de sobrepeso u obesidad a nivel nacional. Tarija se encuentra entre las regiones con mayores índices de esta problemática, lo que subraya la importancia de implementar medidas preventivas desde la primera infancia.
Quisbert destacó que los hábitos alimentarios formados en los primeros años de vida son cruciales para la salud futura de los niños. Por ello, es fundamental fomentar una nutrición adecuada desde el nacimiento. Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante al menos los seis primeros meses de vida, seguida de la introducción gradual de alimentos complementarios que sean naturales, variados y de temporada.
En relación a los menores de dos años que enfrentan problemas de sobrepeso, la especialista advirtió sobre el consumo de fórmulas infantiles, que puede dar lugar a complicaciones como el estreñimiento y el aumento de peso. En este contexto, se hace hincapié en la promoción de la lactancia materna como una opción ideal siempre que sea posible.
Para abordar esta situación, el SEDES ha implementado jornadas que promueven hábitos de alimentación natural y saludable. Además, se han fortalecido los programas de capacitación dirigidos a los profesionales de la salud, con el objetivo de mejorar la orientación que se proporciona a padres y madres sobre nutrición infantil.
Las capacitaciones abarcan temas relacionados con la lactancia materna, así como consejos sobre una alimentación adecuada en las diversas etapas de crecimiento de los niños. Se aconseja a las familias que, al iniciar la alimentación complementaria, prioricen el consumo de alimentos frescos y de temporada, evitando los productos ultraprocesados y aquellos con altos niveles de azúcar, grasas y sal.
El enfoque de estas acciones es intervenir de manera temprana en la vida de los niños para evitar el desarrollo de sobrepeso y obesidad, así como para reducir el riesgo de enfermedades derivadas de una alimentación inadecuada durante la infancia. Desde el SEDES, se enfatiza que la prevención debe empezar en el hogar y ser complementada con el seguimiento del personal de salud en los controles de crecimiento y desarrollo infantiles.