Una victoria esperada: el bronce ecuestre de Bolivia tras 50 años
Karen Boos Pegler, con su yegua Honesty CTV Z, hizo historia al obtener la medalla de bronce en salto individual durante los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026. Este logro pone al deporte ecuestre boliviano nuevamente en el mapa después de casi medio siglo sin podios en este evento.
La competencia finalizó el sábado 26 de septiembre, y el oro fue conquistado por el uruguayo Juan Luzardo, mientras que la plata fue para el brasileño José Guimaraes. Boos, con solo 24 años, expresó su satisfacción y emoción tras alcanzar este reconocimiento para su país.
"Ganarlo fue una mezcla de muchas emociones, mucho orgullo. Agradecimiento por mi yegua Honesty, que ha dado todo por mí desde el primer día hasta el último en pista".
El éxito de Boos es significativo, ya que Bolivia no lograba entrar en el podio en esta disciplina desde 1978, cuando Roberto Nielsen Reyes consiguió la medalla de oro en los Juegos Cruz del Sur, ahora conocidos como Juegos Suramericanos. La amazona, que llegó a Bolivia desde Brasil a los ocho años, siente un profundo orgullo al representar a su país en este contexto histórico.
A raíz de su actuación en Santa Fe, la deportista se prepara para participar en los Juegos Panamericanos de Lima 2027. "Nuestra meta era la clasificación a los Juegos Panamericanos y lo conseguimos, así que más que contenta con el resultado", comentó Boos sobre su desempeño y el futuro inmediato.
Además, la amazona tiene aspiraciones de clasificar a los Juegos Olímpicos. "El sueño son las Olimpiadas y estamos en el camino correcto. El deporte en Bolivia crece y tenemos un buen equipo", afirmó, destacando el trabajo en conjunto que la llevó a este logro.
Boos es una profesional del deporte ecuestre y vive en Alemania desde hace seis años, donde ha continuado su formación. Ha competido internacionalmente y busca avanzar hacia competencias de mayor nivel, fortaleciendo su experiencia y habilidades en el hipismo.
Con una carrera marcada por la dedicación y el esfuerzo, Boos ha superado desafíos significativos, y su reciente éxito en Argentina es solo el comienzo de un camino lleno de esperanza para el deporte ecuestre en Bolivia.