Aumento de casos de hantavirus en Tarija genera alerta en zonas rurales
Entre enero y marzo de este año, el hantavirus ha ocasionado tres fallecimientos en Tarija, según lo informado por Eduardo Rueda, director de Vectores del Servicio Departamental de Salud (SEDES). Aunque los casos recientes han mostrado una evolución positiva, Rueda enfatiza que el peligro persiste especialmente en zonas rurales del departamento.
Los municipios que enfrentan esta problemática incluyen Padcaya, Bermejo, Caraparí, Yacuiba y Villa Montes, donde se ha identificado la presencia del roedor colilargo, principal portador del virus responsable de la enfermedad.
El hantavirus se transmite a los seres humanos a través del contacto con fluidos y excreciones de roedores infectados. La saliva, orina y heces de estos animales pueden contaminar alimentos y superficies, lo que incrementa el riesgo de exposición para las personas.
Uno de los aspectos más complicados en el control de la enfermedad es que el roedor portador, conocido científicamente como Oligoryzomys longicaudatus, puede estar infectado sin mostrar síntomas. Rueda explicó que este roedor no presenta manifestaciones de la enfermedad, lo que dificulta su detección y control.
Ante esta situación, el SEDES está focalizando sus esfuerzos en la prevención y en educar a la población que vive en áreas de riesgo. El personal de salud de los municipios afectados realiza recomendaciones constantes a los ciudadanos, especialmente a aquellos que trabajan en el campo o que pasan tiempo en entornos rurales donde pueden estar en contacto con roedores o sus excreciones.
Además del hantavirus, las autoridades también están atentas a otras enfermedades transmitidas por vectores, tales como el dengue, chikungunya y zika. Rueda señaló que, a pesar de que estas enfermedades solían ser estacionales, en la actualidad se presentan casos a lo largo del año debido a cambios en las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de los vectores.
Frente a este escenario, el SEDES implementa estrategias de vigilancia y educación, con el objetivo de mitigar el riesgo de transmisión en zonas donde la presencia de roedores y mosquitos es más alta. Las autoridades sanitarias instan a la población a tomar precauciones al ingresar a estas áreas y a buscar atención médica si aparecen síntomas relacionados con el hantavirus.