Nadia Beller revela imágenes y conversaciones que apuntan a Fernando Cerimedo en un caso de violencia
Nadia Beller, reconocida activista y abogada, ha utilizado su perfil de Facebook para compartir una serie de fotografías y capturas de conversaciones que, según ella, evidencian la violencia física que habría sufrido en su relación con Fernando Cerimedo, quien se desempeña como asesor personal del presidente Rodrigo Paz. En las imágenes, se pueden observar moretones y diversas lesiones en su cuerpo, mientras que los mensajes revelan un intercambio entre ambos donde Beller confronta a Cerimedo sobre sus agresiones.
En las conversaciones expuestas, se destaca una respuesta de Cerimedo, donde aparentemente intenta disculparse, afirmando haberlo hecho “de mil formas”. Beller, en contraste, le recuerda que él la había "ahorcado", golpeado y derribado. También menciona sentir dolor, hinchazón y comparte fotografías de las lesiones en su rodilla y codo, intensificando la gravedad de sus acusaciones.
Este hecho recobra relevancia tras las declaraciones de Cerimedo en julio, cuando negó las acusaciones de violencia y aseguró que no había ninguna denuncia en su contra, ni orden de captura o prueba que respaldara dichas afirmaciones. La situación se complica aún más debido a su vínculo con la administración presidencial, ya que, aunque no ocupa un cargo formal, ha sido reconocido por varios funcionarios como asesor cercano a Paz.
Investigación en curso y repercusiones políticas
La polémica se intensifica dado que Beller fue víctima de un ataque armado en Santa Cruz, donde recibió tres disparos, llevando a la Policía a investigar una posible implicación de Cerimedo. Este último fue detenido cuando intentaba volar a Buenos Aires, y las autoridades están considerando un posible conflicto personal entre ambos como uno de los motivos detrás del ataque.
La situación plantea interrogantes sobre la relación de Cerimedo con el entorno del presidente. Ante la falta de claridad sobre su rol y remuneración, su presencia ha suscitado críticas y ha reavivado el debate acerca de la responsabilidad del Gobierno en este tipo de situaciones y la manera en que se manejan las denuncias de violencia dentro de su círculo cercano.