Posible extensión del estado de excepción en Bolivia
Fernando Aramayo, en su calidad de ministro de la Presidencia, expresó este miércoles que se evalúa la posibilidad de prolongar el estado de excepción actualmente en vigor, ante las amenazas de ciertos sectores sociales que planean movilizaciones en respuesta a la crítica situación económica del país.
Aramayo enfatizó que si las amenazas y acciones que ponen en jaque al Estado de derecho continúan, sería necesario considerar una extensión del estado de excepción. "Esto significaría que existen grupos que persisten en sus intentos de desestabilizar la democracia", sostuvo.
El estado de excepción se instauró mediante el Decreto Supremo 5636, que entró en vigor el 20 de junio, en respuesta a las protestas y bloqueos de caminos que estaban obstaculizando el transporte de alimentos, medicinas y otros suministros vitales en varias regiones del país. Estas movilizaciones han incluido demandas de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Este decreto tiene una duración de 90 días, lo que indica que su validez expira en la segunda quincena de septiembre. Aunque el Gobierno boliviano considera viable su prórroga con la autorización de la Asamblea Legislativa Plurinacional, hay opiniones diversas sobre la eficacia de este instrumento en el contexto político actual.
Aramayo hizo hincapié en que la situación del país se ha deteriorado a tal punto que se debe hablar de "terrorismo político" y "narcoterrorismo" contra el Estado. Aseguró que, si las amenazas persisten, se justificará la ampliación del estado de excepción.
Recientemente, una misión de alto nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA) visitó Bolivia y pudo observar de primera mano la situación actual, manteniendo entrevistas con diferentes sectores sobre el estado del país después de más de 50 días de bloqueos que ocurrieron entre mayo y junio.